La malagueña archicofradía de Pasión ha tomado la determinación de dotar al 75 aniversario de su primera salida procesional, que se celebrará el próximo Lunes Santo, de un “impactante reclamo audiovisual” materializado en “una sugerente y simbólica imagen para el cofrade de Pasión. Por este motivo se ha escogido el proyecto que Luis Ortega Bru firmara a finales de la primavera de 1976 y que sirvió de base para la siguiente ejecución del impactante Nazareno”. Una decisión que se suma a la excelente exposición que, con motivo del centenario de su nacimiento, la corporación malagueña organizó conjuntamente con ArsMalaga en el Palacio Episcopal de la capital de la Costa del Sol y que se clausuró hace tan sólo unos días.
Realizada en madera de cedro en el año 1976 por el insigne imaginero sanroqueño, el Señor de Pasión fue bendecido el 30 de enero de 1977. Está completamente tallado en su definición anatómica y adaptada para ser vestida, mide 1,78 m desde la cabeza al talón, tiene vuelta la cabeza hacia el lado izquierdo, con la mirada fija al frente, rostro expresivo, ojos pintados con pupilas de color miel y afiladas aristas en rostro y cabellera. Por su fuerza y expresividad, de recuerdo miguelangelesco, está considerada una de las más sobresalientes esculturas de Cristo de la imaginería procesional contemporánea.
La imagen viste habitualmente túnica morada, sujeta al cuerpo con cíngulo de oro, y porta una Cruz arbórea, tanto en su Capilla como en la Procesión. En 1980 fue reformada por su propio autor, y en 1997 sería reforzada en sus ensambles y completamente saneada de sus problemas estructurales primigenios por el profesor y escultor Juan Manuel Miñarro López, quien además le realizó una nueva peana.






