Un grupo de hermanos de las Siete Palabras vuelve a proponer el cambio de imagen titular mariana

La Hermandad de las Siete Palabras de Sevilla capital estudiará el cambio de su actual imagen mariana, Nuestra Señora de la Cabeza, por la Virgen del Amor, obra del imaginero Juan Manuel Miñarro.

Así lo ha informado la Cadena Ser, que afirma que 50 hermanos de la corporación del Miércoles Santo sevillano han presentado un escrito con sus respectivas firmas a la Junta de Gobierno, que se ve obligada a celebrar un cabildo de hermanos para volver a abordar esta cuestión, si bien en las reglas de la Cofradía se estipula que basta con 20 hermanos presenten sus firmas para que se lleve a cabildo. No se sabe aún en qué fecha tendrá lugar el mencionado cabildo.

Este debate en torno a la imagen mariana de las Siete Palabras ya tuvo lugar allá por el año 2002, cuando ya se proponía que fuera la Virgen del Amor de Miñarro la que ocupara el lugar de la actual Virgen de la Cabeza, si bien en aquella ocasión se rechazó en cabildo de hermanos.

La Virgen del Amor que tallara Miñarro se encuentra en su taller, al haber asegurado el imaginero que no saldría de allí hasta que esta Cofradía u otra de la capital sevillana la quisiera para ella. Miñarro aseguraba en el año 2002 en unas declaraciones a ABC que «evidentemente, el cabildo ha venido a decir que no hay disposición en la hermandad de cambiar la imagen actual. Eso ha quedado claro. Pero me alegro, sobre todo, que la votación haya sido contundente. Lo malo, de haber sido al contrario, hubiese sido que se aprobase con un escaso margen de diferencia. Se ha refrendado que no es el momento de cambiar la imagen». Además, ya apuntaba que «a lo mejor, dentro de un tiempo, vuelve a avivarse la llama. Por eso creo que sería una pena que para entonces la Virgen hubiese salido de Sevilla. Se queda en casa y si no se plantea más esta posibilidad, al menos está conmigo».

Nuestra Señora de la Cabeza, actual imagen mariana de las Siete Palabras, es obra de Emilio Pizarro del s. XIX y fue restaurada por Manuel Escamilla en 1956, fecha en la cual se bendijo. En su concepción original, fue hecha para el paso de la alegoría del Sagrado Corazón el siglo pasado, que no llegó ni a bendecirse ni a utilizarse, aunque últimamente se prestaba a la parroquia para Virgen del nacimiento de Jesús.