El pasado 21 de julio, la localidad sevillana de El Viso del Alcor fue escenario de un acontecimiento de especial relevancia para su comunidad cofrade: la presentación oficial del cartel anunciador de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de los Dolores, titular de su hermandad homónima. El acto marcó simbólicamente el inicio de la cuenta atrás hacia uno de los hitos más esperados en la historia devocional del municipio.
Una obra de Santiago Rodríguez López: vanguardia técnica y lenguaje simbólico
El cartel ha sido realizado por el artista Santiago Rodríguez López, natural de Murcia, quien ha recurrido a una ejecución mixta de óleo y acrílico sobre lienzo, en un formato vertical de 100 por 60 centímetros. Su propuesta pictórica logra conjugar elementos clásicos con claves estéticas de indiscutible contemporaneidad, recreando una imagen de gran impacto visual que aúna solemnidad y modernidad.
En el centro de la composición se impone con fuerza expresiva el rostro sereno y penetrante de Nuestra Señora de los Dolores, cuya belleza aparece resaltada por una iluminación cenital que potencia el contraste de luces y sombras. Este recurso técnico remite deliberadamente a la estética fotográfica de los años 20, aportando un aire retro que enriquece el conjunto.

Simbolismo, tradición y referencias devocionales
Una mantilla de encaje de aguja, que desciende en diagonal desde lo alto del lienzo, enmarca delicadamente el rostro de la Virgen, creando una atmósfera de recogimiento que intensifica el vínculo espiritual entre la imagen y el espectador. En el pecho de la Señora, destaca un broche en forma de estrella, ofrecido por la Hermandad de Santa María del Alcor, evocando la letanía mariana que invoca a María como Stella Matutina, la estrella de la mañana que guía a los fieles en el camino de la fe.
El fondo azul sobre el que se recorta la figura mariana, junto con las cintas suspendidas y la corona de flores que se cierne sobre su cabeza, remiten directamente a los recursos formales propios de la cartelería devocional y publicitaria de comienzos del siglo XX. Una estética que conjuga la calidez del clasicismo con la funcionalidad de la imagen promocional, otorgando al cartel una capacidad comunicativa poderosa y accesible.
Un guiño a la cartelería cinematográfica y a la estética americana
La obra de Rodríguez López no es únicamente una recreación de referentes tradicionales. Su estructura compositiva, marcada por un enfoque frontal y directo, y su forma de integrar el texto dentro de la imagen, dialogan con el lenguaje visual de los carteles de cine y la publicidad estadounidense de la primera mitad del siglo XX, en especial aquel desarrollado en las grandes ciudades durante la era dorada del diseño gráfico comercial. De este modo, el cartel alcanza un equilibrio singular entre lo sacro y lo popular, lo devocional y lo artístico.
Con esta presentación, El Viso del Alcor da un paso más hacia la coronación canónica de su dolorosa, un acontecimiento que no solo marcará un antes y un después en la historia de la hermandad, sino que también situará a la localidad en el epicentro de la vida religiosa de la provincia. El cartel, lejos de ser una simple antesala visual, se convierte así en un manifiesto artístico de fe y memoria colectiva, llamado a perdurar como testimonio del fervor de todo un pueblo.





