Un rosario del siglo XIX para la Quinta Angustia

Mientras la Córdoba Cofrade se halla descontando las horas que conducen de manera inexorable hacia el inicio de una nueva Cuaresma, que culminará con una Semana Santa que hará historia, en cada rincón de la ciudad de San Rafael, miles de detalles se multiplican para configurar un auténtico Rosario de sentimientos que contribuyen a construir paulatinamente la necesaria preparación del espíritu del cristiano para vivir con plena intensidad el recuerdo de la Pasión de quién vino a enseñarnos a levantarnos cuando el mundo se empecina a hacernos clavar la rodilla en tierra.En uno de esos rincones, en la Iglesia de la Merced, ​María Santísima de la Quinta Angustia espera en su capilla ataviada para este tiempo litúrgico por su vestidor Alvaro Abril, estrenando gracias a la donación de la familia Lora Navarro un rosario del siglo XIX en madera de roble y con cruz de ébano, en el que se representa un corazón traspadado por siete puñales, realizado por el orfebre cordobés Daniel Porras Castro.Una nueva joya que se une al interesante ajuar que la joven Corporación viene fraguando, con piezas, todas ellas, cargadas de un profundo componente simbólico y al mismo tiempo, dotadas de ese elemento sustancial para acrecentar su significado que se asienta en el valor sentimental derivado del amor verdadero que origina su donación y que trasciende del que pueda poseer por mor de su componente artística o patrimonial. Un nuevo elemento que ayuda a potenciar la incalculable belleza de la dolorosa cordobesa.