La Hermandad de Jesús de las Penas celebrará este sábado una salida muy especial con motivo de su efeméride fundacional. La corporación se dispone a trasladar en Solemne Procesión Triunfal a su titular cristífero desde la Iglesia del Buen Suceso hasta la Parroquia de San Vicente, un recorrido que comenzará a las 17:00 horas y culminará a las 22:00 horas.
Un itinerario por el corazón de Sevilla
El cortejo partirá desde la Iglesia del Buen Suceso y discurrirá por la Plaza del Buen Suceso, Ortiz de Zúñiga, Plaza del Cristo de Burgos, Sales y Ferré, Boteros, Odreros y Jesús de las Tres Caídas.
Posteriormente avanzará hacia la Parroquia de San Isidoro, Cuesta del Rosario, Villegas, Plaza del Salvador, Cuna, Orfila, Plaza Fernando de Herrera, Daoiz, García Tassara, Amor de Dios, San Miguel y Jesús del Gran Poder.
El tramo final incluirá Conde de Barajas, Plaza de San Lorenzo, la Basílica del Gran Poder, de nuevo la Plaza de San Lorenzo, así como Cardenal Spínola, Baños, Jesús de la Veracruz, Cardenal Cisneros y, como destino final, la Parroquia de San Vicente, donde se prevé la entrada del paso.
Un origen marcado por cierres conventuales y reorganizaciones
El Nazareno de Jesús de las Penas, imagen del siglo XVII, recibía culto inicialmente en un claustro de la Casa Grande de los Carmelitas. Con la invasión francesa de 1810, el convento quedó clausurado y no reabrió hasta 1845, aunque su cierre definitivo llegaría en 1868, cuando la Junta Revolucionaria trasladó la imagen a la parroquia de San Vicente.
Aquel traslado coincidió con la pervivencia de un libro de oraciones escrito en 1835 por fray José López, antiguo prior, una obra que la actual hermandad conserva como testimonio histórico.
Fundación, desaparición y nuevo impulso
Un grupo de feligreses organizó en 1875 una hermandad en torno al Nazareno caído, a la que incorporaron el culto a una Dolorosa existente en la misma parroquia. La corporación realizó su primera estación de penitencia en 1878, pero desapareció a finales del siglo XIX. La refundación llegaría en 1923, cuando la devoción recuperó estabilidad.
Durante décadas las imágenes estuvieron situadas en distintos altares de San Vicente, hasta que en 1946 la Hermandad de las Siete Palabras cedió a Jesús de las Penas y su Dolorosa una capilla ubicada en el lado de la epístola.
Patrimonio artístico y adquisiciones singulares
Entre las piezas más destacadas figura la cruz de carey adquirida en 1967 a la Hermandad de Jesús Nazareno de Écija, una obra realizada en 1735 por Juan Francisco de Pareja.
La talla del Nazareno, atribuida tradicionalmente a Pedro Roldán, es hoy situada por los estudios artísticos en el círculo de colaboradores y seguidores del maestro, en un momento posterior a la implantación del estilo roldanesco. Aunque la imagen está completamente tallada, viste túnica morada, y la hermandad conserva dos piezas de terciopelo bordadas en oro para su uso en ocasiones solemnes.
Restauraciones y elementos procesionales
La imagen fue consolidada en 1980 por Rafael Barbero Medina y sometida a una restauración integral en 2024 por Fernando Aguado, intervención que permitió rescatar la policromía original oculta bajo repintes del siglo XIX. El Señor porta potencias de oro labradas por Jesús Domínguez.
El paso neobarroco, actualmente en uso, se estrenó en 1959. Su ejecución combinó proyectos y trabajos de Alba, Vega, Luis Jiménez, Cayetano González, Caro y Villareal, mientras que Rafael Barbero talló las cabezas de marfil de los respiraderos. El conjunto incluye cuatro medallones, veintiséis querubines y representaciones reducidas de los cuatro Evangelistas en las esquinas del canasto.
Un hito para la Hermandad
Con esta procesión extraordinaria, la corporación conmemora 150 años desde su fundación original, reforzando una trayectoria marcada por cierres conventuales, reorganizaciones y un patrimonio artístico de notable valor histórico y devocional.
Foto: hermandad





