La imagen elegida muestra a la Patrona de Sevilla en la Plaza del Triunfo al amanecer del 15 de agosto de 2023
La Virgen de los Reyes, Patrona de Sevilla y de su Archidiócesis, será la protagonista del Cartel del Día de la Virgen 2025, cuya autoría corresponde al fotógrafo Jaime Rodríguez, reconocido por su sensibilidad para captar la esencia de las devociones sevillanas. La obra seleccionada es una instantánea tomada durante la procesión matutina del 15 de agosto de 2023, en la que la sagrada imagen aparece detenida en la Plaza del Triunfo, bañada por la luz dorada del amanecer, en uno de los momentos más simbólicos y contemplativos de su anual recorrido.

La elección de esta fotografía para anunciar la festividad de la Asunción de la Virgen no es casual. El instante retratado encierra el espíritu de esta jornada litúrgica y popular, donde la ciudad entera, aún envuelta en la quietud de las primeras horas del día, se rinde con emoción a los pies de la que es Alcaldesa Perpetua y Capitana General Honoraria de Sevilla.
Una devoción con siglos de historia
La Virgen de los Reyes Coronada es una de las advocaciones marianas más veneradas del sur peninsular. Su festividad se celebra cada 15 de agosto, coincidiendo con la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, y congrega a miles de fieles en torno a su tradicional procesión por las calles del centro histórico sevillano.
La talla se venera en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla, y fue coronada canónicamente el 4 de diciembre de 1904, convirtiéndose en la primera imagen mariana de Andalucía en recibir este privilegio y la segunda en toda España. El solemne acto fue presidido por el entonces primado de España, el cardenal Ciriaco María Sancha, arzobispo de Toledo, en una ceremonia peculiar por no contar con madrinas ni padrinos y por no haber sido oficiada por un prelado sevillano.
En torno a su culto se fundó en 1905 la Asociación de Fieles de Nuestra Señora de los Reyes y San Fernando, de la que es titular junto al rey Fernando III el Santo, cuya figura está íntimamente ligada a la historia y expansión de esta devoción.
Honores y distinciones singulares
La trascendencia religiosa, cívica e histórica de la Virgen de los Reyes ha sido reconocida con numerosos títulos honoríficos, entre los que destacan el de Capitana General (1939), Alcaldesa Perpetua de Sevilla, custodiando simbólicamente las llaves y el bastón de mando de la ciudad, y el de Patrona del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla.
Asimismo, fue la primera imagen religiosa en recibir la Medalla de Oro de la Ciudad, concedida en 1958, lo que reafirma su profundo arraigo en la identidad colectiva de Sevilla y su provincia.
Entre la historia y la leyenda
Los orígenes de la imagen están envueltos en relatos de honda tradición piadosa, que entrelazan elementos históricos y legendarios. Algunas fuentes sostienen que fue un regalo del rey Luis IX de Francia a su primo el rey Fernando III de Castilla, mientras que otras versiones apuntan a una visión del monarca castellano, que habría ordenado tallar la imagen tras verla en sueños. También se sugiere que la imagen fue hallada milagrosamente y acompañó a las tropas en la reconquista de la ciudad.
Se atribuye a Alfonso X el Sabio la decisión de establecer su culto definitivo en la Catedral hispalense, donde hoy permanece como figura central de la piedad popular sevillana.
Un cartel para anunciar el alba de Sevilla
La obra fotográfica de Jaime Rodríguez elegida para el cartel del Día de la Virgen 2025 condensa la serenidad, la solemnidad y la devoción de uno de los momentos más esperados del calendario sevillano. La escena, capturada mientras la imagen atraviesa la Plaza del Triunfo a la luz incipiente del día, es un canto visual al vínculo íntimo entre la ciudad y su Patrona, que cada 15 de agosto despierta a Sevilla con el eco suave de sus andas y el murmullo emocionado de su pueblo.
El cartel se suma así a la rica iconografía que durante más de un siglo ha anunciado esta cita ineludible con la Madre de los sevillanos, y servirá como preámbulo visual de la intensa jornada que, un año más, culminará en la Catedral con la entrada triunfal de la Virgen entre vítores, plegarias y aroma de nardos.





