A la izquierda se pueden observar un buen número de imágenes, lgunas de las cuales atesoran una gran devoción. Fotografías, probablemente, acumuladas con los años, dejando estampas que podrían ser el recorrido existencial de cualquier cofrade.
En el ángulo superior izquierdo, una imagen de María Auxiliadora, la misma que hace décadas presidía los almanaques que se repartían en los colegios salesianos y que, entre otros hogares, presidió el de quien suscribe.
A la derecha, la otra gran pasión de numerosos cofrades, el Carnaval de Cádiz, representado en las dos grandes figuras del arte mayor que son las coplas: Juan Carlos Aragón y Antonio Martínez Ares. El primero (tan añorado) dibujado bajo el emblema con el que se le recordará siempre, el del Capitán Veneno. El segundo, bajo el tipo de La oveja negra, la comparsa con la que ha hecho historia y ha igualado -con tres primeros premios consecutivos- a Antonio Martín y, si es que no lo estaba, lo ha encumbrado aun más en el Olimpo de las coplas de Cádiz.
El lugar de esta curiosa estampa, una taberna, probablemente el hábitat ideal donde los sueños de los cofrades se funden en tertulias inmortales. La ciudad, Granada, y el nombre del establecimiento La Sitarilla. Quien ga compartido la estampa, José Manuel Delgado Ramos, cofrade y responsable que ha sido de comuncación del archiconocido programa de humor cofrade, El palermasso.
Junto a la imagen, Delgado Ramos ha dejado solo una frase que aglutina todo su significad: “Una forma de entender la vida”.
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