Una grieta en el tobillo del Señor de la Victoria en sus Tres Caídas provoca una modificación de su anatomía

La intervención ha sido aprobada en cabildo por mayoría absoluta de los asistentes

La Hermandad de La O de Córdoba ha informado sobre el cabildo que se celebraba este miércoles y en el que se presentó el informe sobre el estudio al que ha sido sometida la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Victoria en sus Tres Caídas.

El mismo ha sido realizado por el autor de la talla, el imaginero cordobés Antonio Bernal, y según ha dado a conocer la cofradía del Sábado de Pasión, el mismo es “debido a la grieta aparecida en el pie izquierdo tras la estación de penitencia” de 2024.

Como ha detallado La O, Bernal les informó de que, “para poder garantizar la estabilidad estructural, y que la imagen pueda seguir procesionando de manera normal, se recomendaba una modificación de la anatomía del tren inferior, flexionando ligeramente ambas piernas e incluyendo un tercer punto de apoyo en la rodilla izquierda en forma de piedra”.

A ello han agregado que, “como indicó el autor, la talla continuará con su pose victoriosa de levantarse”, de manera que, “únicamente se reducirá levemente la altura, algo que no será especialmente significativo dada la envergadura de El Señor. Asimismo se corregirá el giro de la cintura para que tanto los pies como el tronco, miren al frente”.

Finalmente, la hermandad ha apuntado que, tras ser sometida a votación dicha modificación “se aprobó por mayoría absoluta de los asistentes. Estando a la espera de la fecha de retirada del culto y el plazo final de ejecución”.

La imagen

En junio de 2019 la O materializó uno de sus sueños: la bendición de Nuestro Padre Jesús de la Victoria en sus Tres Caídas, el impactante Nazareno obra del imaginero Antonio Bernal Redondo. El Señor representa la iconografía de Jesús que, tras caer por tercera vez como consecuencia del peso de la cruz camino del Calvario, presenta una rodilla a escasos centímetros del suelo en acción de levantarse. El autor emplea con maestría un recurso novedoso al plantear la cabeza y mirada del futuro Titular alzadas al cielo con una facción de dolor tal, que de algún modo, evoca el semblante de una de las máximas expresiones de la imaginería barroca representada en la Expiración de Cristo por Ruiz Gijón. 

Se trata de una imagen para vestir, anatomizada, cuyo rasgo principal radica en el planteamiento que el imaginero realiza con la posición del cuerpo, dotándolo de una gran verticalidad para obtener un resultado sorprendente, al dotarlo de una fuerza sobrenatural en el momento de levantarse y una estilización de la Imagen, alcanzando con la combinación de ambas un magistral equilibrio en su composición.  La magnificencia en la posición de las manos, el escorzo del cuerpo del Nazareno, y el tratamiento de unos pies que deben soportar un enorme peso por última vez, contrastan con la delicadeza de uno de los talones desnudos que nos muestra el autor. En su cabeza clava una corona de espinas de gran tamaño, esbozando un rostro de belleza sin igual al exteriorizar una extraordinaria armonía entre dolor y compasión.