Una histórica bambalina del desaparecido palio de la Virgen de las Angustias sale a la venta en internet por 250 euros

La pieza, perteneciente al emblemático paso de palio estrenado en 1937, ha sido anunciada en Wallapop sin referencia a su origen

Una de las piezas más singulares del antiguo palio de la Virgen de las Angustias, considerado el primer palio de la Semana Santa cordobesa contemporánea, ha aparecido a la venta en internet por 250 euros. El anuncio, publicado en la plataforma de compraventa entre particulares Wallapop, ofrece una bambalina bordada en hilo metálico sobre malla, aunque en ningún momento identifica su procedencia ni hace referencia a su vinculación con la histórica corporación cordobesa.

La descripción facilitada por el propietario sitúa la ejecución de la obra entre las décadas de 1920 y 1930, una cronología que se aproxima a la realidad histórica, puesto que el conjunto fue finalmente estrenado en el año 1937, varios años después de haber sido concebido. La pieza constituye, por tanto, un testimonio material de uno de los proyectos más destacados del patrimonio cofrade de la ciudad.

Una caída presidida por el águila bicéfala y el antiguo emblema de la cofradía

La pieza conservada corresponde a una caída de unos cuarenta centímetros de anchura. En ella sobresale una águila bicéfala de carácter imperial, cuyas garras se prolongan hacia la parte inferior del bordado. Este motivo fue definido en su día como el escudo de la hermandad e incorporaba el antiguo emblema de la corporación.

En el interior del conjunto puede distinguirse con claridad el corazón de la Virgen atravesado por las siete espadas del dolor, coronado y rematado por una cruz. Falta, sin embargo, el sudario que simboliza que el Señor ya ha sido descendido de la cruz. También resulta fácilmente reconocible la malla de escasa densidad, mientras que el largo fleco que aparece en las fotografías históricas ya no forma parte de la pieza conservada.

El primer palio de la Semana Santa contemporánea de Córdoba

El desaparecido palio de la Virgen de las Angustias, diseñado por Manuel Mora Valle, supuso una auténtica novedad en la ciudad y marcó el inicio de una nueva etapa en la Semana Santa cordobesa. Aunque estas estructuras habían sido habituales entre los siglos XVI y XVIII, las disposiciones diocesanas emanadas del reglamento de 1820 habían proscrito su utilización.

Solamente la Virgen de los Dolores portó uno de forma efímera durante la década de 1860. El proyecto de las Angustias comenzó a gestarse en 1931, pero no fue hasta el Jueves Santo de 1937, en un contexto de estabilidad posterior al inicio de la Guerra Civil, cuando pudo contemplarse por vez primera. Se trataba de un palio ochavado, sustentado por dieciséis varales y de unas dimensiones que numerosos contemporáneos calificaron como desmesuradas. La labor de bordado fue realizada por las Madres Adoratrices.

Del patrimonio de las Angustias al Prendimiento

La corporación decidió desprenderse del conjunto en 1957, fijando un precio de 100.000 pesetas. El comprador fue la hermandad del Prendimiento, que modificó su configuración original y transformó la planta ochavada en una estructura rectangular. Bajo él procesionó la Virgen de la Piedad desde su primera salida penitencial del Martes Santo de 1959 y durante más de una década.

Años después, ya en la década de los setenta, el Prendimiento también se desprendió de aquel patrimonio. La bambalina frontal quedó en manos de un particular y fue exhibida públicamente en varias ocasiones. La más reciente tuvo lugar en 2009, dentro de la exposición sobre la historia de la hermandad de las Angustias celebrada en la iglesia de San Agustín.

Los distintos elementos quedaron dispersos con el paso del tiempo

Con el transcurso de los años, las distintas piezas del antiguo conjunto fueron tomando destinos diferentes. Los respiraderos acabaron en Montemayor, donde continúan prestando servicio en la hermandad de la Vera-Cruz, mientras que parte de los enseres permanecieron en poder del Prendimiento, que incorporó algunos de ellos al sagrario del nuevo retablo en el que reciben culto sus titulares.

En este contexto de dispersión patrimonial, una de aquellas antiguas caídas del histórico palio ha vuelto a aflorar décadas después fuera de los circuitos expositivos. Su comercialización a través de internet, con un precio fijado en 250 euros, ha permitido que una pieza vinculada a uno de los conjuntos más emblemáticos de la Semana Santa cordobesa reaparezca nuevamente ante los aficionados y estudiosos del patrimonio cofrade, aunque esta vez convertida en un objeto ofrecido al mercado de compraventa entre particulares.