Hay imágenes que valen más que mil palabras. Escenas que trascienden el sentimiento de quienes las observan y que encierran en sí mismas un significado mucho más profundo que una mera fotografía. Una de estas imágenes ha revolucionado las redes sociales este 19 de julio, una fecha grabada a fuego en el alma de quien la ha difundido y de todos aquellos que amaron y aman a su protagonista.
Una fotografía publicada por Antonio del Castillo, padre de Marta, esa flor siempre atesorada en el alma colectiva de todos los seres humanos de bien que en algún momento de sus vidas conocieron el terrible suceso que golpeó su existencia, arrancándola de manera inmisericorde del jardín de los sueños rotos, y cuyo recuerdo permanece latente con toda su crudeza en el corazón de sus seres queridos por culpa de los animales que no solo terminaron con su sonrisa sino que perpetuan la tortura de no tener un lugar donde poder depositar un ramo de flores y rezar una oración. Un hombre honesto y valiente, cuya fortaleza lleva años siendo ejemplo impagable para esta miserable sociedad en la que nos hemos convertido.
La foto de la que les hablo, que ilustra está humilde reflexión, ha sido un emocionado recuerdo difundido con motivo del cumpleaños de Marta, el día en el que hubiese cumplido 27 años. Una fotografía extremadamente significativa en la que viste la túnica nazarena de la Hermandad Macarena. Una metáfora perfecta del lugar en el que Marta habitará para siempre, en el alma imperecedera de toda Sevilla, la que siente y reza, la que se emociona e implora por quienes están y por quienes ya no están. La que se refleja en la mirada de la Madre de Dios solicitando su amparo e intermediación.
Una imagen que vale y expresa mucho más que mil palabras, mucho más de lo que nadie pueda verbalizar, una imagen que es puro sentimiento y adhesión eterna a quienes sufren con la ausencia y al mismo tiempo, que representa la Esperanza infinita de que Marta está donde debe estar, en el Paraíso junto al Creador, y en el recuerdo emocionado del universo entero…





