Una imagen insólita para el traslado de regreso de la Paz y Esperanza

La Iglesia de Santa Victoria ha acogido la exposición dedicada a la figura de Juan Martínez Cerrillo, «uno de los mejores imagineros del siglo XX», en palabras del Alcalde de Córdoba, José María Bellido, que ha contado con la presencia de la Virgen de los Dolores de Santa Cruz, Virgen de la de la Salud y Consuelo de Córdoba, La Virgen de los Dolores de Fernán Núñez, La Virgen de la Paz de Lucena, La Virgen de los Afligidos de Montoro, la Virgen de los Dolores de Espejo, la Virgen de la Alegría de Bujalance y la Virgen de la Esperanza, también de Bujalance. Una exposición comisariada por Francisco Mellado que ha realizado un recorrido por el medio siglo de producción artística del artista.

Cabe destacar que este sábado tras la conclusión de la muestra, la Paz y Esperanza regresará a su casa capuchina a partir de las 17:00 estando prevista su llegada a las 17:50. La Virgen recorrerá un itinerario que discurrirá por Santa Victoria, Conde de Cárdenas, María Cristina, Alfonso XIII, Carbonell y Morand, Plaza del Cardenal Toledo y Capuchinos. De manera excepcional, la Paloma de Capuchinos presenta una imagen insólita tratándose de su presencia en las calles de Córdoba, toda vez que realizará el traslado ataviada de luto en «recuerdo de los difuntos de la Hermandad». Una imagen única, en lo que a la puesta en escena de la Virgen de Cerrillo en la calle que añade un pequeño elemento más de originalidad a un traslado irrepetible.