En la mañana del sábado 23 de noviembre, en la víspera de la Solemnidad de Cristo Rey del Universo, en el aniversario de la Conquista de Sevilla, festividad de San Clemente, a las 12h. y pocos minutos, el Arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla, abrió la puerta santa del Año Jubilar que conducirá a los fieles devotos a postrarse ante Nuestro Padre Jesús del Gran Poder con motivo de los 400 años de hechura de la Sagrada Imagen.
Con tal motivo, el Señor fue ataviado con la túnica «de los cardos» que bordasen para Él las Hermanas Antúnez y lució las potencias de oro del JHS. Además, la Basílica y la Plaza de San Lorenzo se engalanaron para este acontecimiento que se prolongará hasta el 22 de noviembre de 2020, solemnidad de Cristo Rey. El 1 de octubre de 2020 se cumplirán cuatrocientos años de la hechura de la sagrada imagen, según consta en el documento de entrega que se conserva en la corporación de la Plaza de San Lorenzo. Cuatrocientos años en los que su devoción no ha dejado de crecer. De ahí la importancia, mucho más que histórica y artística, de lo que se celebra.
El rito de apertura del Año Jubilar, extraordinariamente organizado por el Delegado Diocesano de Liturgia del Arzobispado de Sevilla, Luis Rueda Gómez, comenzó con la solemne procesión de entrada, en la que formaron parte las diferentes autoridades y hermandades invitadas, los oficiales de la Junta de Gobierno, ex hermanos mayores, coro, clero y el Señor Arzobispo, con el rezo de la letanía de los santos. Ante la puerta se inició la Santa Misa, se rezó el Santo Evangelio “…me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor…” Después, se procedió a la lectura del Decreto del Año Jubilar y se procedió a la apertura de la puerta al golpe del martillo de oro de nuestro Arzobispo. Una vez abierta la puerta, continuó la Santa Misa con el Gloria y la procesión de entrada al altar que, como toda la ceremonia, resultó especialmente vibrante.
Destacar las palabras de la homilía del Arzobispo, en las que llamó a los fieles «a no postrarse más que ante este Rey, pues ningún otro llenará nuestra vida. Y alentó a la congregación a llevar y a acercar el misterio y ejemplo de Jesucristo a todos los lugares de nuestra vida, no sólo a los más necesitados, sino también a todos los ámbitos de la vida diaria: a la propia Hermandad como institución y como individuos que somos cada uno, también a nuestras familias, a nuestros amigos, a nuestros compañeros de trabajo…, y hacerlo sin miedo, sabiéndonos acompañados siempre por Cristo y cargados de su esperanza».
Especialmente alentadoras fueron sus palabras de despedida, admirando el valor de la Hermandad de llevar en unos meses al Señor a las tres parroquias más necesitadas de Sevilla. Haber puesto con ello en marcha una importante acción evangelizadora, social y con unos relevantes actos culturales, pero sobre todo destacando el principio y fundamento del culto, razón de existir de la corporación y motivo de celebración de estos 400 años de devoción a Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. Es más, el arzobispo concretó que espera «que este hecho de llevar el Señor a los más pobres sea un detonante, un aliciente sobre el resto de hermandades de la Archidiócesis sobre cómo pueden encauzar su vida ordinaria y celebraciones de aquí en adelante».
En una Basílica repleta de hermanos, fieles y devotos, en una ceremonia que fue concelebrada por diecisiete sacerdotes, con la presencia del Rector y Director Espiritual de la Hermandad, los párrocos de la Blanca Paloma y de Santa Teresa, así como de otros sacerdotes muy queridos por la Hermandad que se desplazaron desde otros lugares del país, destacó la interpretación de las piezas litúrgicas de la ceremonia y la Santa Misa de la coral Camerata Nuestra Señora de la Merced (Elche), que viajó durante toda la noche para ofrecer el Señor esta hermosa Misa cantada.
Cabe mencionar por último la presencia de autoridades, en especial del Alcalde de Sevilla, Juan Espadas y su primer Teniente de Alcalde, Juan Carlos Cabrera, así como del Presidente del Consejo de Hermandades, de las hermandades con el título de Jesús del Gran Poder, del Viernes Santo (Madrugada), de la feligresía y nuestras corporaciones hermanas, representadas por los hermanos mayores de la Esperanza Macarena y Santa Genoveva. Un día inolvidable. Ya escrito con letras de oro en la memoria centenaria de la Hermandad del Gran Poder.
“Cuatrocientos años de predicación esculpida”
Según ha declarado el hermano mayor, Félix Ríos, “más que conmemorar, se celebran cuatrocientos años de predicación esculpida, de pastoral visual, de evangelización a través de una imagen a través de la que el arte sirve a la presencia del misterio. Un don de Dios que ha confortado, enderezado, acompañado, consolado y sustentado millones de vidas a lo largo de cuatro siglos”.
Está previsto que, durante la celebración del año jubilar, la imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder se desplace a las parroquias de La Blanca Paloma, Nuestra Señora de la Candelaria y Santa Teresa. Así, las indulgencias, con las condiciones habituales, se lucrarán allá donde se encuentre la imagen, ya sea en su basílica de la Plaza de San Lorenzo o en aquellas tres parroquias durante el tiempo que resida en las mismas.
Además, el Señor protagonizará una procesión extraordinaria el 7 de noviembre de 2020. Coincidente con este año jubilar, la hermandad prepara un programa de cultos extraordinarios y otras actividades culturales, que se dará a conocer en el próximo mes de octubre.
Las indulgencias podrán ganarse en la Basílica y, coincidiendo con la estancia del Señor, en las parroquias de Tres Barrios Amate
Con gran alegría, la Hermandad del Gran Poder ha recibido la aceptación desde la Santa Sede de la concesión de un Año Jubilar en la conmemoración del cuarto centenario de la hechura de la imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder por el imaginero Juan de Mesa en 1620.
Este Año Jubilar fue solicitado ante la Penitenciaría Apostólica por el Arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, y será inaugurado el 23 de noviembre de 2019, festividad de san Clemente. La clausura está prevista para el 22 de noviembre de 2020, solemnidad de Cristo Rey.
El Año Jubilar enmarca las celebraciones que la Hermandad tiene en marcha, determinadas por la conmemoración el 1 de octubre de 2020 del IV centenario de la entrega a la Hermandad de la Sagrada Imagen. Cuatrocientos años en los que la devoción no ha dejado de crecer. De ahí la importancia, mucho más que histórica y artística, de lo que se celebra: cuatrocientos años de predicación esculpida, de la presencia entre nosotros de esta imagen ungida, que conduce a los sacramentos, al encuentro de una presencia de Dios y de la Iglesia como realidades indisociables.
Como acto central de la celebración de este aniversario, está previsto el desplazamiento del Señor a las parroquias de La Blanca Paloma, Nuestra Señora de la Candelaria y Santa Teresa, poniendo el foco de atención en algunos de los barrios más necesitados de España, en los que la Hermandad ha puesto en marcha un programa de actuaciones de acción social, en colaboración con los colectivos y grupos parroquiales de la zona.
Durante los días de estancia del Señor en estas parroquias, las indulgencias se ganarán en ellas. El resto del año, el jubileo se concederá desde la Basílica Menor de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, en la plaza de San Lorenzo, que estará aún más al servicio de los sacramentos y de los peregrinos en este año especial.
La Hermandad ha previsto un interesante programa de cultos extraordinarios, así como de actos de índole social y cultural que se desarrollarán por los cuatrocientos años de presencia de la Bendita Imagen entre nosotros.









