Córdoba

Una nueva imagen de Miguel Ángel González Jurado para la provincia de Córdoba

La hermandad de Nuestro Señor Resucitado, de la localidad cordobesa de Doña Mencía, ha confiado plenamente en el buen hacer del insigne imaginero Miguel Ángel González Jurado, para realizar la talla de un nuevo titular. La corporación ha anunciado este nuevo proyecto para seguir con la importante apuesta en la que se encuentra inmersa desde hace años, con vistas a engrandecer la jornada del Domingo de Resurrección de la localidad menciana.

La hermandad de la Resurrección se funda en 1984 y en la actualidad rinde culto a la talla que realizase Manuel Serquella en la población de Olot, ubicada en la ciudad catalana de Gerona. La corporación, que dirige María del Mar Mateo y que tiene como sede canónica la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación, vive en la actualidad un importante auge, de la que engrandece la Semana Santa del municipio anteriormente nombrado. En 1991 protagonizaría el cartel de Semana Santa de Doña Mencía.

Cabe destacar la trayectoria del Miguel Ángel González Jurado que naciera en Stuttgart, Alemania, en el seno de una familia emigrante, siendo cordobés de adopción y sentimiento, ya que vuelve a España a muy temprana edad. A los doce años, se matricula en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos «Mateo Inurria» de Córdoba, en las asignaturas de Dibujo y Modelado, compaginando así sus estudios artísticos con los de Bachiller que lleva a cabo, sucesivamente, en los Institutos Séneca, y Levante. 

También por aquellos primeros años, y en sus vacaciones estivales, Miguel Ángel, frecuenta un taller ubicado en la calle de la Feria dedicado al dorado y a la restauración, a pequeña escala, propiedad de los hermanos Camacho, y es, precisamente allí, donde toma su primer contacto con los materiales, los instrumentos y las técnicas. De este contacto y de los conocimientos que Rafael Rivera, hijo del imaginero y restaurador sevillano José Rivera, le va aportando al incipiente artista, se va a ir conformando la mentalidad imaginera del joven González Jurado.

De esta primera etapa escolar reconoce Miguel Ángel la huella dejada en su formación por profesores como Antonio Gallardo retratista, y Rafael Rivera; éste le inicia en aspectos concretos de la imaginería, de manera extraescolar. Desde 1984 hasta 1988 trabajó en el taller del famoso Luis Álvarez Duarte. Durante su estancia en la capital hispalense asiste también, a clases en la facultad de Bellas Artes, interesándose asimismo, por las labores de restauración, policromía y modelado, profundizando, sobre todo, en el aprendizaje de las nuevas técnicas en dichas tareas.

Paralelamente conoce otros talleres de la capital andaluza, mostrando un especial interés por el de Juan Ventura, aunque en ningún momento trabaja como alumno en ellos. Persona, González Jurado, de trato amable y cordialidad exquisita, posee una refinada sensibilidad, revelando desde sus inicios unas especiales aptitudes para la imaginería.

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