Una nueva procesión de «coños insumisos» vuelve a indignar a Sevilla

Con evidente ánimo de provocación y ataque al sentimiento religioso de miles de sevillanos, organizaciones feministas han realizado en Sevilla una procesión de “coños insumisos”, enmarcada en los fastos del 1 de mayo que se pagan en parte, vía subvención, con los impuestos de todos los españoles provenientes de todo el país, con la excusa de «seguir denunciando las condiciones labores de las mujeres en ese país» pero con el objetivo real de provocar, herir y causar daño.

En 2014 una procesión similar recorrió las calles hispalenses propiciando que la Asociación de Abogados Cristianos, consideró que la “Procesión de la Anarcofradía del santísimo coño insumiso y el santo entierro de los derechos socio-laborales’, ofendía los sentimientos religiosos y denunció a tres de las organizadoras. Para entonces la causa se desestimó y se archivó en 2016, pero en marzo de 2017 la Asociación de Abogados Cristianos presentó un recurso, fue estimado y el próximo 3 de octubre será el juicio.

Procesión de 2019

La Fiscalía señala que la ‘procesión’ supuso un delito contra los sentimientos religiosos estipulados en el artículo 525.1 del Código Penal de España y solicita para cada una de las acusadas una pena de 3.000 euros por actuar con “la finalidad de ridiculizar los dogmas de la fe católica”. Una de las denunciadas es Antonia Ávalos, presidenta de la Asociación Mujeres Supervivientes de Violencia de Género quien manifestó que como reacción, y para apoyar a las acusadas, mujeres representantes de varias cofradías de Barcelona, Málaga, Madrid, Cáceres, Zaragoza y Valencia asistirán a la masiva “Procesión de coños insumisos”.

“Nuestra idea es sacar el coño para reivindicar que la situación de las mujeres en relación con los derechos laborales sigue igual o peor. Pedimos derecho al empleo, a un salario justo, a la vivienda, a la vida, en contra de las violencias machistas, reivindicando la soberanía de nuestro cuerpo para elegir si queremos o no ser madres, más aún en esta coyuntura política con todas estas declaraciones de partidos de derecha o de extrema derecha que cuestionan los derechos de las mujeres, la maternidad o la violencia de género”, ha precisado la individua amparada en la libertad de expresión: “(…) nosotras tenemos libertad de expresión.Es un momento muy delicado en España y la gente tiene que definirse ante todos estos fascismos y declaraciones que atentan los cuerpos, la vida, la soberanía de todos, pero especialmente de las mujeres”, expresó.

Respecto a la demanda Ávalos considera que con mucha más razón las mujeres deben salir y participar de la procesión subrayando que “lo asumimos, no sin temor por toda esta deriva política, pero salir es nuestro derecho, nuestra obligación y tenemos que hacerlo”, apostando por “conmemorar estos cinco años con fuerza, con rebeldía, con resistencia, con feminismo, con coños, con nuestras voces y performances”.

El 8 de marzo de 2013 la “Procesión del santo chumino rebelde” o “La procesión del coño rebelde”, como también se le ha llamado, recorrió las calles de Málaga con motivo del Día Internacional de la Mujer. Ese día el grupo de colectivos feministas, ataviados con lazos color púrpura, procesionó desde la Plaza de la Constitución hasta la Catedral de Málaga, guiados por otro grupo que cargaba una vagina gigante imitando las procesiones católicas de Semana Santa. “Bendita tú eres entre todas nuestras partes, y bendito es el fruto de tu sexo; el clítoris”. “Santa Vagina, madre de todas, ruega por nosotras liberadas. Ahora y en la hora de nuestro orgasmo. ¡Imen!”, rezaban las sujetas ante el altar de la vagina. Un evidente ataque a la religión católica que una vez vuelve a verse mancillada por el miserable totalitarismo de un puñado de seres.