Una nueva toca para la Estrella que alumbra al universo

El hechizo que brota de las manos de Manuel Jiménez logran una y otra vez provocar la admiración del devoto convocando a la oración y la introspección en virtud del arte nacido de su incuestionable creatividad. Una capacidad siempre al servicio de la Madre de Dios, a la que logra hacer brillar de manera singular cada vez que su don innato es capaz de hacer reaccionar a las almas más aletargadas, que en virtud de sus creaciones, sucumben irremisiblemente a la elegancia con las que dota a cada una de las imágenes que viste.

Una magia que, una vez más, ha conseguido que la Estrella de la Huerta de la Reina irradie su infinita luminosidad al universo entero. La Virgen, vestida de manera impecable con motivo del besamanos que su hermandad consagra en su honor, lleva un tocado crudo de cristal recamado de perlas, lentejuelas de nácar y perlas, un paño de tul bordado en hojilla de oro y rematado por un encaje de oro francés del siglo XIX. Lleva joyas y aderezos, todos donados en los últimos años por sus devotos y hermanos y luce saya de tisú de plata bordada en oro a realce por Francisco Pérez Artés y manto azul turquesa donado por devotos.

Además, la bellísima dolorosa que tallase Juan Ventura estrena una espléndida toca sobremanto, donada por un devoto, diseñada por José Manuel Martínez Hurtado y bordada en oro por Alberto Vico quien junto a Miguel Ortiz ha formado un tándem que ha concebido con notable éxito varias piezas de significativa y meritoria calidad como los brillantes paños de bocina para su cortejo nazareno o la magnífica túnica bordada para Nuestro Padre Jesús de la Redención que estrenase el Rey de San Fernando con motivo del histórico Va Crucis que protagonizase la pasada Cuaresma. Todo ello para conformar un maravilloso conjunto y una imagen excepcional de la que nuestro compañero Antonio Poyato ha dejado testimonio gráfico a través de esta excelente crónica gráfica.