El patrimonio material de las hermandades se alimenta con frecuencia de la generosidad de donantes que, con su labor desinteresada, contribuyen a incrementar el caudal que conforma el acervo patrimonial heredado de tal modo que aumente de valor y se transmita enriquecido de generación en generación.
Es el caso de la Hermandad del Huerto cuyo consiliario le ha entregado una reliquia traída de Tierra Santa. Se trata de un fragmento de la roca de la Agonía, del Monte de los Olivos, lugar en el que tuvo lugar el pasaje evangélico que da sentido al paso de misterio de la cofradía. Un hermoso y simbólico presente que no hace sino aumentar el patrimonio espiritual de la hermandad.





