La Policía Nacional ha intervenido en una reyerta en la que han intervenido más de cuarenta personas en la zona del Palacio de Viana, en los alrededores de dos de las cruces más concurridas de la ciudad, las instaladas en el entorno de la plaza de la Iglesia de Santa Marina, que gestionan las Hermandades del Resucitado y Expiración. En un comunicado de prensa, el Consistorio ha informado de que, según el parte policial del turno de noche de ayer, la Policía Local intervino ante «cinco conatos de reyertas en la zona de Santa Marina, que se solucionaron con presencia de los agentes allí presentes». Según la información policial aportada por fuentes municipales, en la zona del Palacio de Viana se produjo una reyerta entre unas cuarenta personas que fue atendida por Policía Nacional, aunque no han desvelado si hubo o no heridos. La zona de ambos incidentes está cerca de dos de las cruces donde más jóvenes se concentran, la que hay instalada en la plaza de la Iglesia de Santa Marina donde fue necesario cerrar el paso de vehículos por la noche «dada la aglomeración de personas».
Cabe recordar que el subdelegado del Gobierno en Córdoba, Juan José Primo, ya advirtió de los riesgos del consumo de alcohol, especialmente con la incidencia en menores y apeló a la «responsabilidad de los padres» y las correspondientes sanciones de hasta 600 euros por celebrar ‘botellón’ en la calle como en los entornos de las cruces. No obstante es frecuente encontrar multitud de jóvenes vergonzosamente ebrios -y no necesariamente a altas horas de la madrugada- inundando las calles de la ciudad, esencialmente en los lugares más concurridos, las zonas de Santa Marina y Bailío.
Una circunstancia que se repite de manera constante sin que ningún organismo haya sido capaz de atajar un problema que, unido a las enormes aglomeraciones y la evidente falta de civismo materializado en ingentes restos de basura y la utilización de cualquier esquina como urinario público, han venido convirtiendo, en los últimos años, una fiesta que antaño era familiar en un macrobotellón insufrible por buena parte de los vecinos afectados y miles de cordobesas que evitan formar parte de una fiesta que hace años que perdió su esencia para convertir las calles de Córdoba en una gran disco caseta al aire libre. Un problema potenciado por una palpable ausencia de efectivos policiales que, según algunos sindicatos policiales, se ha producido a caus del retraso por parte del consistorio en el pago de los pluses de productividad, pese a que el ayuntamiento ha negado este extremo, que cualquiera que haya paseado por las cruces este fin de semana ha podido constatar.





