La parroquia de La Milagrosa, en el corazón sentimental de Ciudad Jardín, ha sido escenario de la veneración en honor de la Virgen del Rosario que la Corporación de vísperas ha concebido para rendir pleitesía a su bellísima dolorosa. Una generación que ha contado con un elemento simbólico en forma de altar, con el que la Hermandad ha querido mostrar su apoyo y cariño a las congregaciones religiosas de la ciudad, en especial a las Hermanas de la Cruz por la difícil situación que están atravesando en estos momentos.
En estas singulares jornadas, María Santísima del Rosario ha estrenado una Cruz pectoral, réplica de la Cruz de la Victoria o Cruz de Asturias, donada por el Centru Asturianu en Sevilla y un Rosario de plata dorada, donado por Coral Braña, hermana de la corporación. Ante la dulcísima mirada de la dolorosa de Ciudad Jardín ha estado nuestro compañero Benito Álvarez para dejar testimonio gráfico del acontecimiento.