Unas nuevas varas cargadas de historia y simbolismo para la Misericordia

El próximo Miércoles Santo la Misericordia prevé estrenar cuatro magníficas varas, cargadas de historia y simbolismo, realizadas en los talleres de Creaciones Soriano, diseñadas por Álvaro Rodríguez del Moral, hermano de la corporación. Unas piezas que, sumadas a las tres que ya salieron en 2019, completan el juego de siete concebidas parta los diputados de tramo. Se trata de unas piezas dotadas de un acusado simbolismo ya que su diseño pretende servir de recuerdo a las desaparecidas hermandades cuyos titulares fueron los actuales de la corporación de la Basílica de San Pedro.

Así lo explica la hermandad en su boletín corporativo, recordando que el actual Cristo de la Misericordia conocido como Señor de la Salud o Señor del Sagrario, perteneció a la antiquísima cofradía del Santísimo Sacramento de la parroquia de la Magdalena con Reglas conocidas de 1537. Por su parte, la actual Virgen de las Lágrimas en su Desamparo, fue titular de la hermandad rosariana de los Dolores –la cofradía de los Dolores Chicos– que pasó, sucesivamente, por la capilla del Hospital de San Jacinto, la antigua ermita de los Desamparados y la vieja capilla de los Armentas en la Magdalena, tal y como subraya la nota y hemos narrado en ocasiones precedentes en Gente de Paz.

De este modo las tres varas “evocan en su galleta esa primitiva corporación rosariana presente en las cuentas y los misterios simbolizados con números romanos que se unen al corazón traspasado por un espada, símbolo de los Dolores de la Virgen”, explica el boletín añadiendo que “se han buscado modelos dieciochescos, intencionadamente arcaizantes y adecuando el tamaño de la pieza a la función que desempeñan. La galleta se eleva sobre unos cañones levísimamente grabados con motivos vegetales siguiendo el modelo del ajuar de plata incorporado a nuestro patrimonio desde la fusión con la Sacramental de los Santos Mártires de San Pedro”.

“Es el mismo guion que ha marcado el diseño de las varas de los diputados del Santísimo Cristo que, como las de la Virgen, siguen un patrón común en el haz de resplandores y la pequeña cruz que remata el conjunto. El corazón traspasado se sustituye por el pomo de ungüentos, símbolo iconográfico de Santa María Magdalena. Las cuentas del rosario, por su parte, son suplidas con la leyenda: «Santísimo de Santa María Magdalena. MDXXXVII». Esos modelos, en definitiva, dan la pista de un ambicioso plan futuro de renovación del juego de las varas de la cofradía buscando ese recreo en el detalle y, sobre todo, estar a la altura del modelo estético que firmó Rafael Díaz Peno, verdadero inventor estético de nuestra corporación”, concreta el artículo.

Además, la dolorosa de la hermandad incorporará una nueva pieza a su ajuar, una cinturilla diseñada y confeccionada por la bordadora Mercedes Castro, reutilizando unos bordados antiguos conservados por la Hermandad, con la única parte de dichos bordados que –por ser única– no pudo ser adaptada al manto negro que estrenase la Virgen el pasado otoño. Una pieza que supone la culminación de un proyecto que llevaba muchos años pendiente de materialización “gracias al tesón de las camaristas”.