La Hermandad de Santa Cruz incrementará el patrimonio material de la cofradía a través de la incorporación de dos nuevas piezas que se añadirán al conjunto del paso de palio de su dolorosa en 2018. Dos candelabros de cola que serán ejecutados por el prestigioso taller de orfebrería de los Hermanos Delgado bajo un diseño propio. Un diseño concebido en virtud del diseño neorrenacentista del conjunto estético del altar itinerante de Nuestra Señora de los Dolores, que fue ejecutado en metal plateado por Emilio García Armenta y estrenado el Martes Santo de 1965 a excepción de la candelería. La labor de bordado fue completamente realizada por Guillermo Carrasquilla. El techo de palio es de terciopelo color burdeos y se comenzó a bordar en 1964 para ser definitivamente concluido en 1.966; neorrenacentista como todo el conjunto
Los respiraderos bordados bajo el moldurón, entremezclan labor de orfebrería y dejan ver cabezas de querubines realizadas en marfil por Barbero Medina. Los faldones, en el mismo tejido y color que el palio luce ocho broches bordados en oro por Francisco Carrera Iglesias. A cada lado de la parte trasera lucen dos faroles de gran tamaño y otros dos más pequeños que hicieron las veces de candelabros de cola hasta que se estrenaron los actuales, ejecutados por Manuel Seco Velasco en 1977.
La candelería actual es de alpaca plateada y fue realizada por los Hermanos Delgado en 1988 y se completa el conjunto con seis jarras de entrevaral a juego con otras ocho más pequeñas que se sitúan en la delantera del paso. El llamador que representa el corazón de María atravesado por siete puñales, y el relicario que conteniendo las reliquias del beato Marcelo Spínola va situado ante la peana, realizado en plata de ley por los Hermanos Delgado. Todo el paso fue restaurado reciente por completo hace pocos años, correspondiendo la parte de bordados a Francisco Carrera Iglesias, y la de orfebrería a los Hermanos Delgado
El diseño de estos candelabros presenta roleos de doble vuelta y el basamento hace juego con los varales y estarán dotados de cuatro brazos cincelados a dos caras todos los brazos, a base de hojarascas, cascabullos, nudetes y pencas, culminados por cuatro faroles que guardan una absoluta coherencia estética con el resto del conjunto. El diseño incluye en varios puntos de la pieza la flor de la azucena en representación de la pureza de la Virgen María.





