Como si del más jartible de los capillitas se tratara, el Sr. Presidente del Gobierno de España, en sus intervenciones diarias descuenta un día en el calendario hacía la ansiada inmunización de grupo. Quedan 100,99,98 días ….y así, de manera pública, resta días en el calendario con la mirada puesta en el final del verano.
Muchos hablan de que estamos en el comienzo del final, otros ya ponen fecha a que vacunados puedan ir sin mascarilla en espacios al aire libre y otros esperan que esta evolución salve su sector económico. Lo que nos une a todos los españoles es la ilusión y la esperanza por el futuro y algunas comunidades autónomas, en su afán por recuperar costumbres de siempre ya miran el calendario aventurando un otoño que dé más tregua.
Y valga la redundancia, todo parece indicar que será la pólvora la que dé el pistoletazo de salida hacia esa normalidad, pues según hemos podido leer en la prensa nacional, es intención de la Comunidad Valenciana el celebrar en septiembre las fallas de Valencia. No al 100% como las conocíamos hasta ahora, pero si la celebración de estas fiestas universales, las cuales, adaptadas a la situación sanitaria se llevaran a cabo ¡y yo que me alegro enormemente por los valencianos!
Esperemos que estas previsiones se puedan cumplir y llevar a buen puerto, pues mientras que nuestros compatriotas estarán disfrutando de sus fiestas, de una manera especial, los cofrades estaremos en Andalucía, con la libreta abierta y tomando notas.
¡Por supuesto que si amigos! Tenemos que ir tomando notas de todo lo que suceda a nuestro alrededor pues no os quepa duda, que cuando los cofrades demos el palmetazo encima de la mesa para recuperar nuestras manifestaciones públicas de fe en la calle, serán muchas las trabas e interrogantes que se nos planteen, tanto desde fuera, como desde casa y tendremos que ir bien argumentados para dejar sentado a más de uno.
Como dice el refrán; “oír, ver y callar” que tras las fallas valencianas, los cofrades comenzaremos a diseñar la Semana Santa 2022 y la vuelta de nuestras corporaciones a las calles.





