En vídeo | Un instante imborrable en el Vía Crucis Magno: Nuestro Padre Jesús de la Redención y su banda se miran cara a cara en la Huerta de la Reina

Uno de los momentos más sublimes y emotivos que brindaron los traslados de regreso del Vía Crucis Magno de Córdoba estuvo protagonizado por el paso de Nuestro Padre Jesús de la Redención. En pleno corazón de la Huerta de la Reina, concretamente en la calle Colombia, la imagen realizó un giro de 180 grados que permitió al Señor contemplar cara a cara a su banda, la agrupación musical que lleva su nombre desde que muchos tenemos memoria.

La formación, indiscutible referente del panorama musical cofrade, volvió a dejar su huella sonora inconfundible, llenando la jornada de un intenso significado emocional. Cada compás, cada nota ejecutada, se convirtió en una auténtica manifestación de devoción, donde el servicio del Hijo de la Estrella se tradujo en amor materializado sobre un pentagrama cargado de simbolismo.

Para intensificar aún más la carga emotiva del instante, fue Marta Luque, hija de Manuel Luque, director de la agrupación musical, quien ejecutó el golpe del martillo que dio inicio a esta inolvidable y memorable chicotá. Un gesto que no solo marcó el ritmo del paso, sino que también simbolizó la continuidad generacional y la estrecha vinculación familiar y devocional que caracteriza a esta banda y a la hermandad.

Este encuentro entre el paso de Nuestro Padre Jesús de la Redención y su banda dejó una imagen imborrable en la memoria de todos los presentes, consolidando un momento que será recordado como uno de los más auténticos y sentidos de toda la jornada del Vía Crucis Magno. La combinación de tradición, música y emoción convirtió a la calle Colombia en epicentro de fervor y belleza en un acto que resume la esencia más profunda de la Semana Santa cordobesa y de la Hermandad de la Estrella.

Momentazo de la Magna de Córdoba: Redención se vuelve a mirar a su banda en la calle Colombia