El presidente Salvador Fuentes destaca el valor simbólico y patrimonial de la pieza, restaurada por el artista Juan Pablo Morales Millán tras catorce semanas de meticulosa intervención
En una jornada de especial significación para la localidad cordobesa, la antigua túnica de Nuestro Padre Jesús Nazareno ha recuperado su esplendor original tras un proceso integral de restauración llevado a cabo por el especialista Juan Pablo Morales Millán, gracias al respaldo institucional de la Diputación de Córdoba.
El presidente provincial, Salvador Fuentes, ha visitado personalmente el municipio para comprobar el resultado de esta intervención, que devuelve a la pieza su prestancia original y asegura su conservación para las generaciones venideras. Durante el acto, Fuentes ha subrayado la trascendencia de esta reliquia, que sobrevivió milagrosamente a los avatares de la Guerra Civil gracias a la custodia de una familia local, que la salvaguardó en su propia vivienda.
“Nos hallamos ante un testimonio excepcional de la primitiva Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, anterior incluso a la pérdida de la imagen original. Su valor material es inmenso, pero aún más lo es su dimensión emocional y simbólica”, ha afirmado Fuentes. En esta línea, ha recalcado que “la túnica representa la memoria viva de un pueblo que supo conservar su legado en los momentos más oscuros de su historia”.

El restaurador Juan Pablo Morales Millán ha intervenido la pieza a lo largo de catorce semanas, aplicando criterios científicos de reversibilidad y conservación, en un proceso integral que ha devuelto la dignidad a esta obra sacra. La túnica, confeccionada en terciopelo granate ricamente bordado con hilos metálicos dorados y rematada con un cíngulo de seis cabos y borlones de tocón, presentaba un estado crítico: fragilidad del soporte textil, deformaciones, pérdida de elementos ornamentales, suciedad persistente y graves alteraciones cromáticas.
La intervención ha incluido limpieza mecánica y química, consolidación estructural, reintegración cromática y aplicación de medidas preventivas para su futura conservación, lo que garantiza no solo la estabilidad del tejido, sino también su exhibición litúrgica y museográfica con las debidas garantías.
Durante su intervención, el presidente Fuentes ha reiterado el compromiso sostenido de la Diputación con el patrimonio cofrade, señalando que “no se trata solo de proteger objetos, sino de salvaguardar una parte esencial del alma de nuestros pueblos”. En este sentido, ha recordado que durante el año 2024, la institución provincial destinó más de 650.000 euros para apoyar a 69 hermandades en 21 municipios, entre las cuales se encuentra el proyecto ejecutado en Villafranca.
“Restaurar esta túnica es restaurar parte de vuestra historia”, ha enfatizado Fuentes, quien también ha destacado la inversión de otros 800.000 euros en patrimonio histórico-artístico y el incremento del programa ‘Somos Pueblo, Somos Cultura’, que ha pasado de 110.000 a 200.000 euros, permitiendo a las hermandades organizar iniciativas culturales, formativas y conmemorativas.
“Estas ayudas son una apuesta decidida y estratégica por un patrimonio que, de la mano de las hermandades, es cultura viva, motor turístico, dinamizador económico y red constante de acción social, silenciosa pero profundamente eficaz”, ha concluido el presidente.
En el acto han estado presentes también la delegada de Presidencia, Gobierno Interior y Vivienda, Marta Siles; el alcalde de Villafranca, Francisco Palomares; y el consiliario de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores, don Fernando Luján, párroco de la localidad, quienes han respaldado con su presencia la relevancia de este acontecimiento para la vida religiosa y cultural del municipio.
Con esta actuación, Villafranca de Córdoba no solo recupera una prenda litúrgica de incalculable valor, sino también un símbolo colectivo de resistencia, fe y memoria compartida que vuelve a ocupar el lugar que le corresponde en el corazón devocional del pueblo.





