En mi Huerto de los olivos, 💙 Opinión

Y volvieron las procesiones

Los cofrades estamos de enhorabuena este fin de semana, volvieron las procesiones, pero volvieron de verdad. Procesiones como las conocemos, con sus medidas de seguridad, pero con sus costaleros la que por tiempo pudo y otra con una parihuela y sus portadores y ambas con sus respectivas bandas de música, sus respectivos cortejos y sus insignias y, como no, los espectadores de lujo que estuvieron a la altura de las circunstancias.

Hay que dar las gracias a muchos, tanto autoridades sanitarias como gubernamentales como religiosas como cofrades. Ha sido un camino tortuoso y espinoso, y aún así debemos de seguir teniendo cuidado y respeto porque sigue habiendo contagios y lo que es peor siguen falleciendo personas a causa del Covid-19.

Y cabe destacar, ver como se formaba el murmullo en torno a una banda con sus puestas a punto momentos antes de la procesión. Se veía otra cara a las personas que se acercaban a ser parte de la procesión de alguna de sus maneras o formas, la cuestión era ser partícipe de ella.

Preparativos, carreras de última hora, nervios, y llego la hora de la salida de las dos procesiones en nuestra ciudad. Una en torno a una Pastora capuchina por las calles céntricas de la ciudad, que fue la primera en salir por su horario. Otra, en su barrio del Campo de la Verdad, siendo la vecina más longeva del mismo. Calles llenas de encanto con sus palcos verdes a ambos lados, y con sus vecinos en las puertas de sus respectivas casas al paso del cortejo procesional.

Pero, con todo esto, me faltaba algo. Me faltaba esas personas que han fallecido a causa de esta pandemia que nos ha tocado, de alguna manera. Me faltaban los 587 cordobeses de nuestra ciudad que ya no podrán ver a una procesión por la calle. En cualquier rincón, plaza o calle con encanto del barrio de Fray Albino, en el margen izquierdo de nuestro río milenario Guadalquivir. O por el centro de unos jardines como los de Colón.

La tarde noche, era calurosa, muy calurosa. Pero no es menos cierto que el vello se erizaba al recordar lo mal que lo hemos pasado. Lo hemos pasado muy mal, a causa, de una pandemia, pero no nos acordamos que en nuestra ciudad también tuvimos muchas más muertes por otra pandemia que se llama cáncer y que de momento no tiene una vacuna que nos ayude como al Covid-19.

Todas estas enfermedades se van a quedar con nosotros, porque algunas ya lo estaban desde años a. Tendremos que seguir viviendo y conviviendo con ellas al igual que la que llegó en marzo del año pasado. A cada uno de nosotros, nos habrá tocado de alguna manera la pérdida de un ser muy querido, o no, pero hay que recordarlos. Así que esas oraciones por la alegría de la vuelta de nuestras procesiones también eran para cada uno de los fallecidos en nuestra ciudad.

Sean felices y extrapólenlo, no se lo guarden para ustedes solamente. Hoy 23 de septiembre festividad de San Lino.

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