Apenas horas después de que la Hermandad de la Agonía hiciese historia el pasado sábado, sorprendiendo a propios y extraños con la maravillosa bambalina, primera fase del impresionante altar itinerante concebido por Julio Ferreira para la Reina del Naranjo, la Corporación del Martes Santo continúa desarrollando el ilusionante sendero que va desandando poco a poco rumbo a la próxima Luna de Nisan.
La pasada noche, una nueva cuenta del hermosísimo rosario de deseos alcanzados que van desgranando sus hermanos fue vivida con toda plenitud en el seno de la cofradía cordobesa. Y es que los pasos de la hermandad, en los que serán entronizados el Santísimo Cristo de la Agonía y la Virgen de la Salud, cuando se encuentre cerca la frontera tantas veces imaginada que separa lo soñado de lo vivido, se encuentran ya en la Real Iglesia de San Pablo.
Un traslado que se ha realizado de manera íntima, propiciado por la necesidad del equipo de capataces de la cofradía del Martes Santo, que dirigen Jesús López Mata y Francisco Carbonero, de realizar, del mejor modo posible, cuantas pruebas de índole técnica sean precisas, fundamentalmente por parte de la cuadrilla del paso de palio, de Aquella que viene a sanar los corazones de Córdoba entera. Un traslado realizado y previsto para que los próximos cinco y veinte de marzo, la cuadrilla única de la hermandad realice sendos ensayos saliendo desde San Pablo, si el tiempo no lo impide. El mismo día 20 ambos pasos abandonarán San Pablo camino de la Santa Iglesia Catedral.
No saldrá, por tanto la Cofradía del templo claretiano, como determinada rumorología se había encargado de difundir con fruición en las últimas semanas por los mentideros de la Córdoba cofrade. De hecho, este traslado fue previsto desde el principio por los capataces de la cofradía y así lo adelantamos hace meses en Gente de Paz.
La escena de los dos pasos de la hermandad en San Pablo materializa la vez primera que ambos altares itinerantes entran al templo fernandino, si bien el Señor del Agonía sí accedió al Compás hace muchos años, bajo mandato de Manolo Cuenca, para guarecerse de la lluvia. Las imágenes de la llegada de los pasos de la cofradía a la Real Iglesia de San Pablo suponen otro pequeño gran tesoro que se añade, de esta manera, al cada vez más poblado baúl de la memoria que los hermanos de la hermandad del Naranjo vienen llenando de recuerdos en las últimas semanas. Imágenes, en todo caso, que dentro de muchos años, protagonizarán algún Rincón de la Memoria.





