Niño, el mundo de las cofradías es a menudo demasiado parecido al de la política. Tanto que puede asustar al más pintado. Y esta semana hemos tenido un buen ejemplo. ¿Recuerdas en cuánto iba a aumentar el número de sillas y el de palcos con la nueva carrera oficial en el entorno de la Catedral? ¿Recuerdas las cuentas que mostraban lo que iban a aumentar los ingresos de las cofradías? Pues toma del frasco, carrasco, que llegó el ayuntamiento y dijo que, más o menos, la cosa se viene a quedar igual.
Es lo que tiene prometer cosas que al final no dependen de uno. Por tanto el maná que se les prometió a las cofradías no va a ser al final para tanto. Y vamos a ver cómo se venden los palcos que, aunque parece cierto que aumentarán un poquito -no llega al 10% de los que se montaban en la carrera oficial de las Tendillas- los van a instalar en su mayoría junto a la Puerta del Puente.
Me parece difícil imaginar cómo se pueden vender sillas y palcos en una Semana Santa de frío en la zona más próxima al río. ¡Ya puede ir pensando la Agrupación en regalar con el abono de esos puestos un buen cuenco de puchero y una manta si quieren ver llenos esos sitios!
A todo esto , niño, sigo sin entender la política de comunicación de algunas cofradías. A tan poco de la Semana Santa y aún hay quienes guardan sus itinerarios como oro en paño. Al ritmo que llevamos imagino que algunas estarán pensando en hacer un itinerario tan sorprendente que sus propios nazarenos no sepan el mismo día de salida qué recorrido realizarán.





