El sueño está a punto de hacerse realidad

Que la Semana Santa se halla la vuelta de la esquina es algo que se evidencia en múltiples señales que se reproducen sistemáticamente por los rincones del universo Cofrade. Señales que multiplican la sensación de que todo está a punto de comenzar materializando de esfuerzo colectivo de doce meses de espera.

La pasada noche se produjo una de estas imágenes que ahonda en esa sensación y es que el paso del Santísimo Cristo de la Agonía llegó a la Santa Iglesia Catedral para acercar un poquito más el Martes Santo al barrio del Naranjo. Señal inequívoca de que la primavera ha comenzado a florecer con toda intensidad por las calles y plazas que constituyen el caudal infinito de nuestras tradiciones y que cada año se nutren del maná imperecedero que emana el Patrimonio heredado que se transmite de generación en generación.

Lentamente los templos se inundarán de pasos de palio recién terminados, de candelería rebosantes de cera y de plata recién limpiada para que en apenas veinte días, media Cuaresma, vuelva a brillar con fuerza la semana más hermosa del año, la única semana en la que Andalucía es capaz de echar en el arcón del olvido sus miserias cotidianas para abandonarse en un sueño de siglos que se convierte en realidad cada luna de Nisan, por obra y gracia de nuestra propia idiosincrasia. Ya se divisa el horizonte la mañana de Palmas. El sueño está a punto de volver a hacerse realidad.