Una labor social que jamás se agota

En los últimos tiempos, la obra social ha pasado a convertirse en la labor de mayor prioridad en el seno de numerosas hermandades, llevando con ello a la práctica los principios y las enseñanzas que deben regir nuestras vidas aun dentro de la imperfección natural del ser humano. Precisamente, esa misma atención y ayuda a los más desfavorecidos es la misma que condujo a la popular Hermandad de la Agonía a ser premiada el pasado mes de marzo con el galardón denominada Pasión Solidaria 2017 concedido por Radio Córdoba de la Cadena Ser. Un reconocimiento del que la corporación del Naranjo quiso hacer partícipe al pueblo de Córdoba agradeciendo la entrega y dedicación de todos y cada uno de los miembros que cada día hacen posible que las vidas de otras personas puedan ser mejor.

Ya hace un tiempo, y como muestra inequívoca del evidente compromiso social de la corporación, el hermano mayor de la cofradía, Carlos Recio, concedía una entrevista a nuestro medio, con el que compartió datos que iban desde la afirmación con la que sostenía que “aproximadamente un 35% del presupuesto de Cáritas de la Parroquia con un ingreso mensual” hasta los diversos proyectos en los que la Agonía se hallaba involucrada, tales como la concesión de becas a niños que no se podían permitir el pago de sus libros de educación infantil hasta proyectos de inserción para jóvenes inmigrantes. A todo esto lo anterior, había que añadir además otra iniciativa de altura como la de Zimbabue, donde colaboran “sosteniendo económicamente a diez enfermos sin recursos con una aportación mensual y junto con Manos Unidas y la Diputación el sostenimiento de chicos huérfanos a quienes se les proporcionó una casa de acogida en la que hay 36 chavales de un total de 200 que allí son atendidos”.

Dentro de esa incuestionable e incalculable labor social, cabe recordar que la Hermandad tiene una de sus prioridades en su colaboración con Red Madre Córdoba, que se materializa en la ayuda a 70 madres en riesgo de exclusión social que quieren continuar con su embarazo pese a todas las trabas que se han encontrado durante su estado, por lo que esta asociación las ayuda materialmente, pero más si cabe con su solidaridad escuchándolas, orientándolas y ofreciéndoles servicios psicológicos, médicos o jurídicos a través de su red de voluntarios. Un compromiso respecto al cual la hermandad ha querido subrayar su vigencia y desarrollo a través de su bolsa de caridad, que jamás se agota, en aras de seguir asistiendo a personas en dificultades, haciéndole entrega de pañales y papillas para bebés haciendo un llamamiento a la colaboración de terceros, para lo que solamente es preciso querer ayudar a quien más lo necesita contactando con la hermandad a través de sus redes sociales a acudiendo a la Parroquia de Santa Victoria, en el corazón del Naranjo.