Triana celebrará una de sus tradiciones más conocidas. La banda de las Tres Caídas ascenderá a la azotea del templo para interpretar las “Nanas de la Señora Santa Ana”. Mientras tanto, las bengalas lanzadas desde la torre campanario iluminarán el cielo del barrio. Estas composiciones musicales fueron realizadas por Manolo García ― autor también de la Salve Marinera de la Esperanza de Triana ― en la década de los setenta del pasado siglo, con música de Manuel García.
Antes de este momento cumbre, la banda realiza un desfile que tiene como punto de salida la capilla de los Marineros, desembocando en la catedral del viejo arrabal. A las doce, un repique de campanas anunciará el momento que está por venir, donde la música y el fuego se funden en un espectáculo que cada vez concentra a un mayor público. Varias luminarias de colores fundamentalmente rojos y verdes podrán contemplarse incluso desde zonas más alejadas al barrio, como el Aljarafe.
Aunque la tradición tiene sus orígenes en el siglo XIII, es en los siglos XVII y XVIII donde nos encontramos con varias referencias que podríamos considerar antecedentes de las representaciones que esta noche se escucharán desde lo alto de la parroquia más antigua de Sevilla, levantada tras la reconquista de Sevilla y que ordenó construir el rey Alfonso X en agradecimiento a la santa por la curación de una dolencia ocular. En aquellas centurias la torre se adornaba ya con banderines y la música la interpretaban ministriles con instrumentos de viento. La parroquia, que contaba con una capilla musical propia, continuaba después con la música pero en esta ocasión en el interior del templo.
Tras esta celebración, las tres puertas de la parroquia se abrirán hasta alrededor de las dos de la mañana para recibir a todos aquellos devotos que quieran besar la sagrada imagen de Santa Ana, momento que tendrá lugar después de la felicitación a la santa, que este año correrá a cargo María de la Paz Hidalgo Aznar.
Mañana, día de su onomástica, la parroquia vivirá un día con bastantes actos. El primero de ellos tendrá lugar a las siete de la mañana, con el rosario de la aurora. Posteriormente, a las nueve y a las once se celebrará misa dedicadas a los abuelos. A las ocho de la tarde, función principal en honor a la madre de la Virgen María. Si las luminarias anuncian uno de los días grandes en Triana, la misa en su honor pondrá el broche de oro a tan esperada celebración.





