Izquierda Unida de Córdoba vuelve a meterse con los cofrades

Se ha convertido en una especie de costumbre recurrente y una auténtica obsesión, en ocasiones siendo objeto del lenguaje más zafio, en otras convirtiéndose en destinatarios de bromas de mal gusto, que evidencian la catadura moral de quienes las poneb en práctica. Sea como fuere la realidad es que la izquierda radical, que parece haber encontrado un pequeño oasis de resonancia a través de las redes sociales, continúa utilizando a todo lo que huele a incienso para demostrar a los cuatro vientos qué es lo que odian y hasta qué punto lo odian, atacando al universo cofrade y a los ciudadanos que lo componen incluso cuando el ataque no viene a cuento.

La excusa en esta ocasión ha sido una declaración de la concejal del Partido Popular Elena Martínez Sagrera, en el Pleno Municipal, reivindicando la apertura del Zoológico de Córdoba por las tardes en época estival para disfrute de quienes estimen conveniente acudir a este espacio. Más allá de la conveniencia de la aplicación de un horario vespertino en un recinto abierto al público y de la consideración de la libertad del individuo que tienen aquellos que estiman que han de mirar por la salud y el bienestar de los ciudadanos sin darles la oportunidad de que sean éstos mismos los que hagan uso de su libre albedrío como les de la gana, incluyendo pasar calor si así lo desean, llama poderosamente la atención el lenguaje soez utilizado por la cuenta oficial de un partido político que cogobierna la ciudad, Izquierda Unida, que se manifiesta en unos términos más propios de personas con exceso de todo en la barra de una taberna – al parecer ahí no hay calor que valga – que de representantes públicos de todos los ciudadanos.

Pero si sorprendente resulta el modo en que se expresan los miembros de Izquierda Unida a través de una cuenta oficial, cuyas formas son manifiestamente mejorables, mucho más sorprende la respuesta perpetrada por la cuenta oficial de la Asamblea del Distrito Centro de la misma formación política, que aprovecha que el Pisuerga pasa por Valladolid para ridiculizar a todos los cofrades cordobeses – en concreto a los costaleros – con un comentario burdo, chabacano y sobre todo absolutamente fuera de lugar que rememora un pasado ya muy lejano para su líder e intenta, una vez más, ridiculizar lo que significa el sentimiento cofrade y las creencias de una parte muy importante de la sociedad cordobesa, evidenciando nuevamente el respeto nulo que determinados miembros de esta formación política tienen para con aquellos que profesan creencias diferentes a las suyas. 

Una conducta muy poco respetuosa al tiempo que escasamente democrática que debería ser censurada de inmediato. Los límites de la libertad de expresión se fijan en el respeto al resto de conciudadanos, a pesar de que las esperanzas de que ésto ocurra son tan nulas como el respeto que algunos tienen a cristianos y cofrades, sobre todo, después de comprobar las opiniones que retuitea y por tanto asume y comparte Alba Doblas, cuarta Teniente de Alcalde por Izquierda Unida y Delegada de Participación Ciudadana, Hacienda, Salud y Consumo, Vivienda – como lo oyen – en relación a este asunto y la propia Martínez Sagrera. Juzguen por sí mismos.