Carlos de Paz retira su candidatura a hermano mayor de Los Gitanos

Los últimos acontecimientos que están rodeando a la hermandad de los Gitanos hacían presagiar que la bomba estallara de un momento a otro. De momento, la cuerda parece haberse roto con la renuncia de uno de los candidatos a presidir la corporación de la Madrugada, Carlos de Paz, teniente hermano mayor de la actual Junta de Gobierno que preside José Moreno, quien ha emitido un comunicado en el que expresa su renuncia a continuar en el proceso. 

En su comunicado, de Paz explica que su intención era perseverar en lo mucho bueno realizado, corrigiendo los errores, manteniendo los principios y renovando, en parte los equipos, dando cabida a savia nueva. De Paz añade que con su candidatura pretendía poner al servicio de la hermandad esa experiencia de ocho años como teniente hermano mayor, en la que ha tenido la oportunidad de asumir personalmente la dirección de grandes proyectos como el Columbario, la redacción y defensa de los estatutos de la creación de la Sección Musical, el proyecto social del Vacie, la coordinación de la Comisión de Reforma de Reglas o el proyecto de la nueva Casa de Hermandad hasta el inicio mismo de la ejecución de sus obras.

Según afirma en el texto, el objetivo de su propuesta era lograr que además de una cofradía, Los Gitanos sean una gran hermandad, sumando voluntades y sensibilidades, para que todos se puedan sentir parte importante de este ilusionante proyecto, atrayendo a los hermanos para que participen en una hermandad con las puertas abiertas de par en par, en la que la paz social se convierta en unidad. Un objetivo que se ha visto truncado con los últimos acontecimientos que han desembocado en su retirada.

En este sentido, el hasta ahora candidato subraya que esa soñada unidad se convierte en quimera cuando cada cuatro años «desde hace ya demasiado tiempo, la hermandad vuelve a romperse en un proceso electoral». Y es que De Paz entiende que pese a ser «lícito y legítimo que cualquier hermano presente su candidatura, es tremendamente negativo que se convierta en norma la concurrencia de dos o tres candidaturas». Veremos, a partir de ahora, cómo se desarrollan los acontecimientos y si el proceso se queda con una única candidatura o, por el contrario, surge alguna otra opción alternativa.