El reencuentro del Nazareno con Nuestra Señora de la Soledad

Son muchas las ocasiones en las que en determinados artículos de opinión, críticos con el devenir actual de nuestras hermandades, éstas son acusadas de no respetar su historia y de olvidar sistemáticamente aquellos elementos que configuraron su esencia en tiempos pretéritos. Por eso cuando una corporación realiza esfuerzos en pos de buscar en el arcón de su memoria lo que antaño fue, merece el justo reconocimiento por rescatar aquella parte de su espíritu que un día constituyó su realidad y que por las cuestiones del destino paso a engrosar esa parcela olvidada por el gran público y en ocasiones por muchos de sus propios hermanos.

Resulta hermoso y gratificante, en estos tiempos que corren, que las cofradías rindan tributo a la riquísima historia que atesoran. Una historia que se compone de multitud de recuerdos que configuran ese rosario de tradiciones olvidadas o perdidas que nunca debieron perder su lugar. En la búsqueda de ese pasado que siempre han ser presente, la Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima Nazarena y San Bartolomé, recuperó hace unos años, y desde entonces ocupa un lugar de privilegio en su calendario anual, el culto a Nuestra Señora de la Soledad, antigua Titular de la Cofradía.

Un ciclo cultual que se celebrará en la Capilla de la Residencia de Jesús Nazareno los días 2, 3 y 4 de noviembre. en horario de 20:15 y será presidido por el Rvdo. P. D. Pablo Calvo del Pozo y el Rvdo. P. D. José Antonio Rojas Muriana. Un culto que comenzará con el ejercicio de Triduo y posterior Eucaristía. Cabe destacar que esta imagen fue tallada por José de Mora, incorporándose al cortejo procesional en el siglo XVII de la Hermandad del Jueves Santo, llamando la atención de los cofrades de la época por su mayestático patetismo. Una vez más se otorga una inmejorable oportunidad a los cofrades de la ciudad de volver a deleitarse con la belleza singular de esta antigua imagen devocional.

A pesar de no ser suficientemente conocida por el gran público, esta magnífica dolorosa sí es perfectamente conocida en el círculo de artistas contemporáneos. Buena muestra de ellos es el boceto de resplandor y puñal que, en Agosto de 2008, diseñó Javier Sánchez de los Reyes con destino a una dolorosa de la colección particular de Francisco Pérez Artés, realizados en plata por Juan Antonio Borrero, de «Orfebrería Triana». Un boceto que está inspirado genéricamente (enriqueciendo la ornamentación según los gustos actuales) en el estilo de los resplandores de dolorosas cordobesas tanto de la capital como de la provincia, datadas a finales del s. XVIII, que mezcla la rocalla con el neoclásico. Especialmente el que se muestra en la imagen de cabecera, que pertenece precisamente a Nuestra Señora de la Soledad.