La Macarena incorpora casi un centenar de hermanos «de una tacada»

Hablar de la Macarena es hacerlo de una de las hermandades más importantes del universo cofrade. Un potencial indiscutible que se manifiesta con absoluta rotundidad a través de la fortaleza de las cifras que maneja. Una devoción incalculable que se extiende como una maravillosa mancha de aceite por el mundo entero, por el que se multiplican las imágenes devocionales con esta advocación, un cortejo inabarcable y una trascendencia mediática fuera de toda duda, son algunos de los elementos que otorgan carta de naturaleza a esta premisa que es una verdad incuestionable.

Este fin de semana, la hermandad de la Macarena ha vuelvo a evidenciar la realidad de esta creencia, con la incorporación, “de una tacada”, de noventa nuevos hermanos, que han jurado las Reglas de la hermandad. Tras el acto inicial del juramento, el Rector de la Basílica y Director Espiritual de la corporación, Antonio José Mellet, bendijo e impuso a los nuevos hermanos las medallas de la hermandad. Posteriormente, los nuevos hermanos pasaron a besar el libro de Reglas de la Hermandad mientras posaban su mano derecha en los Santos Evangelios.

Un hermoso acto, cargado de simbolismo, emoción a flor de piel y un importante componente sentimental, que quedó de manifiesto en el brillo de las miradas de buena parte de los nuevos hermanos, en el que la nota musical fue puesta por la Coral Polifónica de la Hermandad, que en este mes de enero cumple 28 años de su fundación, añadiendo de este modo un elemento más para dotar de la solemnidad merecida a un acto que sus protagonistas jamás olvidarán a lo largo de sus vidas.