Utrera volvió a pedir tres deseos

El día de la Asunción recorre las calles aledañas a su templo Santa María de la Mesa. La titular de la parroquia es un pétalo en medio de un agosto caluroso que dio una tregua con temperaturas más que agradables. Poco a poco, el sol comenzó a hacer acto de presencia en medio de las nubes cuando el paso de la Virgen echó a andar.

A las nueve en punto salía por la puerta del Perdón rodeada de multitud de devotos que esperaban impacientes en reencuentro con una de las imágenes más veneradas de la ciudad. La tradición dice que hay que pedir tres deseos y que la Virgen cumplirá al menos uno. 

La multitud se agolpó a lo largo de todo el recorrido, donde sonaron marchas como “Encarnación Coronada” o “Corpus Christi”. A las diez en punto, Santa María de la Mesa entraba en su templo.

El rezo de la Salve puso el punto y final a una de las procesiones más cortas de cuantas celebran en la jornada, estando en la calle solo una hora. Una cita para descubrir una procesión medida, un deleite para los sentidos y una imagen que es capaz de conmover a quienes la contemplan.