La Hermandad de Jesús Nazareno de la localidad cordobesa de El Carpio ha desvelado el logotipo conmemorativo del Septuagésimo Quinto Aniversario de la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Una obra del artista cordobés Jesús Zurita que tiene la particularidad de ser un ambigrama, es decir, un emblema rotacional que se lee igual si se gira 180 grados. Está compuesto por el monograma del nombre de Jesús (JHS), orlado por corona de espinas, alumbrado por un sol de 75 puntas o rayos. Se destacan las fechas 1580, año de fundación de la Hermandad y 1944, año de la llegada de la bendita Imagen de Jesús Nazareno; así como rodea en forma de ráfaga circular toda la composición un ambigrama lateral formado por las letras «MMXIX», fecha de 2019 en números romanos.
La elección del uso de un ambigrama para simbolizar la celebración del 75 Aniversario de la llegada de la Imagen de Jesús Nazareno viene a representar que la venida de la nueva Imagen de Jesús Nazareno en la posguerra supone un hecho de los muchos que conforman la extensísima historia de la Hermandad del Nazareno de El Carpio, que se extiende en cinco siglos y que permanece presente, constante y continua en el tiempo, alumbrando permanentemente a los carpeños el Dulce Nombre de Jesús, un sol que nunca deja de brillar, que nunca se pone.
Así lo ha explicado el propio Zurita que ha asegurado que se ha decantado por un ambigrama rotacional, -se lee exactamente igual si se gira 180 grados- «porque la Hermandad de Jesús Nazareno, la más antigua del pueblo, tiene una riquísima historia que se extiende ininterrumpidamente en cinco siglos, que cuenta su tiempo a golpe de siglo».
«Ante cualquier avatar la Hermandad ha permanecido presente y viva: ni las epidemias del diecisiete, ni la invasión del diecinueve, ni las desamortizaciones, ni la guerra del veinte han podido con ella; porque sobre todo es un nombre, el bendito nombre. No hay nada más poderoso que un nombre, los nombres no se pueden quemar, paradójicamente se graban a fuego y ya no se olvidan», ha subrayado Zurita, añadiendo que «En esas paradojas está la gracia de nuestros símbolos, no se pueden quemar porque la luz es un intangible tangible que no arde, no en vano somos de la noche en la que sale el sol, y el sol es un círculo perfecto que, lo mires por donde lo mires, siempre es el mismo».
La fundación de la Hermandad data de finales S. XVI, concretamente, en 1580, por Pedro González Rico. A lo largo de los siglos existe constancia de dos reorganizaciones, una en 1892, auspiciada por un grupo de vecinos mediante redacción de constituciones y, la otra en 1926. Seguidamente, en 1927, se aprueban los nuevos estatutos, siendo Párroco y Director Espiritual, Manuel Sánchez y Sánchez.
Hacia 1943, el 18 de abril, tras la Guerra Civil española, se produce la nueva Reconstitución de la Cofradía, en reunión celebrada por 50 hermanos, resultando elegido Hermano Mayor–Presidente D. Antonio Villarejo García. En este mismo año, se adquiere la actual Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, obra de Antonio Castillo Lastrucci, que sufre dos restauraciones: una por Martínez Cerrillo y, la otra, por Enrique Ortega.





