«La estupidez humana no tiene límites» tal y como ha respondido la cuenta oficial de la Hermandad del Rescatado a una grave acusación que podría y debería tener consecuencias legales, habida cuenta de la gravedad del comentario, proferida por un usuario de la red social Facebook que ha respondido con un vergonzoso improperio al comunicado difundido por la corporación trinitaria explicando lo sucedido el pasado jueves en su sede canónica: un miserable robo con violencia que ha afectado a la propia corporación y a la hermandad del Esparraguero, amén de daños en retablos, sagrario y puertas de Los Trinitarios así como el robo de material informático y enseres litúrgicos, que están en proceso de ser evaluados.
El sujeto, cuyo perfil curiosamente tiene una foto en la que se aprecia un pequeño azulejo de Jesús Rescatado, ha espetado al comunicado «Eso es para cobrar el seguro». Desafortunado comentario que ha sido respondido por el community manager de la hermandad con un contundente «La estupidez humana no tiene límites», a lo que el interfecto, lejos de retractarse, ha vuelto a responder afirmando «y el descaro mundial tampoco». Una acusación lo suficientemente grave como para que la corporación sopese la posibilidad de emprender acciones legales contra quien la ha realizado, ya que de la acusación se infiere un delito que quienes han sido acusados podrían considerar «injurias o calumnias».
Sea como fuere, más allá de que la hermandad determine o no tomar medidas, y de que, afortunadamente, la inmensa mayoría de quienes se han manifestado en los últimos días, acerca del suceso, lo han hecho para mostrar su apoyo a las hermandades afectadas, vuelve a quedar claro la insensibilidad con la que ciertos sujetos que conforman la sociedad actual tratan sucesos de esta índole en los que, de un modo u otro, se ven atacadas las cofradías, haciéndose cada vez más necesario poner los medios legales y de seguridad para cortar de raíz los hechos y determinadas reacciones. Es momento de alzar la voz y defenderse.





