La Quinta Angustia atravesará los Jardines de la Merced y visitará San Miguel el próximo Miércoles de Pasión
El próximo Miércoles de Pasión, 6 de abril, Nuestro Padre Jesús en su Soberano Poder, titular cristífero de la Hermandad de la Quinta Angustia, volverá a presidir al Vía Crucis que la joven corporación de la Iglesia de la Merced celebrará por las calles de la feligresía de San Miguel. Con la mirada puesta en esta cita, la junta de gobierno de la hermandad ha confirmado el itinerario que recorrerá el imponente Nazareno.
El cortejo se pondrá en la calle a las 21:00 horas desde la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Merced, para recorrer un itinerario que discurrirá por Plaza de Colon, Puerta Osario, Calle Osario, Calle Manuel María Arjona, Calle Caño, Plaza Chirinos, Plaza de los Carrillos, Calle Ramírez de Arellano, Calle Góngora, Plaza de San Miguel, Calle San Zoilo, Calle Conde de Torres Cabrera, Calle Obispo Fitero, Plaza Cardenal Toledo, Calle Ramírez de las Casas Deza, Calle Carbonell y Morand, Plaza Capuchinos, Calle Conde de Torres Cabrera, Plaza de Colón, Jardines de la Merced, Plaza de Colón e Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Merced, a la que se llegará aproximadamente sobre las 00.00 h.
Nuestro Padre Jesús en su Soberano Poder, Titular de la Pro-Hermandad de La Quinta Angustia, estrenará nuevas cantoneras. Unas magníficas piezas para la Cruz de Salida de su Titular, diseñadas por Álvaro Abril y ejecutadas en el Taller del Orfebre Manuel Valera. La piezas fueron bendecidas el pasado domingo, 9 de enero en el transcurso de la misa de hermanos que tendrá lugar en la Parroquia de San Miguel.
El trabajo (las cantoneras), según describen los artistas Abril y Valera, se ha inspirado en la sede canónica de la Iglesia de La Merced. En concreto, estas piezas de orfebrería son fruto de la inspiración de su diseñador, como algo que nos descubre la imagen que evoca la cúpula principal del templo. Así lo determinan su trazado, sus líneas geométricas, su esbeltez y altura.
En definitiva, unas cantoneras valientes desde el punto de vista del orfebre, en las que destaca como principal característica el hecho de que van al aire, es decir, que son caladas. Eso aún más, les da ese carácter de cúpula anteriormente referido. Dorada, con múltiples detalles en volutas y giros geométricos, van engastadas infinidad de piedras de amatista, que tanto inspira no sólo al artista diseñador, sino al orfebre que la ejecuta, con el placer de la hermandad, que funde estos colores a las piezas de que disfruta ya su Excelsa Titular.








