¿Sólo una vez al año o todo el año?

Después de la resaca de esta ansiada Semana Santa 2022. Y aún esos sentimientos que querían algunos eliminar de la sociedad, se ha palpado que los detractores de la Fe Católica y de la Semana Santa no han podido derrotarlas, y nunca lo harán. En esta ocasión, ya al fin, con nuestras devociones en las calles. Estoy totalmente orgulloso del movimiento cofrade, y mi más enhorabuena. Ahora es el momento oportuno de comenzar a valorar y evaluar lo vivido.

Lo más importante: ¿Ha pasado Dios por tu corazón en estos Sagrados días? ¿Te has convertido? ¿Has resucitado y has muerto al pecado con Nuestro Señor Jesucristo? O por contra ¿Tan solo han sido un día, dos o una semana que te acuerdas de la existencia de una divinidad? ¿Únicamente te atrae y agrada la estética? ¿Eres del ambiente que gira alrededor de lo que podíamos considerar como la primera gran fiesta de la primavera?

Usted, sabrá donde se encuentra posicionado.

Como hijo de mi tiempo, poseo redes sociales. En una de ellas contemplé una frase que decía: “hasta el año próximo padre” con una foto de una de nuestras devociones.

Aquello, me llevó a una profunda reflexión: ¿Dios es tan solo una vez al año o es durante todo el año? Hazla suya también esta cuestión. Lo que a mí respecta voy a intentar contestarla brevemente, compartiendo o no conmigo mi humilde respuesta.

Para comenzar voy a poner un ejemplo sencillo, humano y cotidiano. ¿Usted solo visita a su familia una vez al año? Padre, madre, hermanos, esposa, esposo, hijo, hija y demás miembros que considere de su entorno más cercano. Entiendo que usted debe de tener una relación de más de una vez al año, y si no es así, seguramente será en contra de su voluntad y por motivos insalvables.

En cambio, si usted, pertenece a una hermandad, siendo desde un simple hermano responsable en abonar sus cuotas, hasta el Hermano Mayor o Presidente de una hermandad, ¿Solo visita a sus titulares cuando de año en año, cuando es Semana Santa? ¡Qué lástima!

Ciertamente, la Semana Santa, es un periodo litúrgico especialmente de gracia. Con su Santo Triduo Pascual, en donde se conmemora intensamente y especialmente, la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

En cambio, nuestra fe nos dice que en cada Santa Misa, Santo Sacrificio del Altar o Eucaristía de nuevo nos entramos en Semana Santa, debido a que Nuestro Señor Jesucristo se vuelve a entregar como lo hizo en el Viernes Santo. “Estando, pues, nuestro Salvador para partirse de este mundo a su Padre, instituyó este Sacramento, el cual como que echó el resto de las riquezas de su divino amor para con los hombres dejándonos un monumento de sus maravillas, y mandándonos que al recibirse recordásemos con veneración su memoria, y anunciásemos su muerte hasta tanto que el mismo vuelva a juzgar al mundo” Concilio de Trento CAP. II, DEL DECRETO DEL SOBRE EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA.

En consecuencia, cada día de los 365 días del año, a excepción del Viernes Santo (Semana Santa) se celebra la Santa Misa, y es Semana Santa todos los días.