La firma invitada | Defendamos Nuestra Historia

La reciente propuesta de la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Paz de Priego de Córdoba de sustituir la actual cruz de guía, que fue cedida formalmente por el consiliario y párroco para resaltar el patrimonio de la cofradía, ha levantado una ola de críticas y preocupaciones entre los hermanos y devotos. Esta cruz, que data del siglo XVIII y que fue restaurada hace apenas dos años, representa no solo un símbolo de nuestra fe, sino también un legado histórico que ha sido cuidadosamente preservado y valorado, un hilo que conecta a la hermandad con generaciones pasadas.

La justificación detrás de esta propuesta parece estar más ligada a una visión modernizadora y, en muchos sentidos, superficial, que a una auténtica necesidad. La nueva cruz, que carece de cualquier historia o significado, no sólo despoja a la hermandad de su identidad, sino que deshacerse de ella en favor de una creación nueva y sin historia es un acto que puede interpretarse como un desprecio hacia el sacrificio y la devoción de aquellos que nos precedieron. Además de plantear serias preguntas sobre las prioridades de la actual junta de gobierno. ¿Acaso no hay suficiente respeto por nuestra herencia para reconocer que lo que ya tenemos merece ser celebrado y preservado?

La comunidad cofrade debe alzar la voz en defensa de su patrimonio, ante un acto que muchos consideran innecesario y dañino. La historia y la identidad de las hermandades no pueden ser sacrificadas en el altar de la modernidad. Instamos a la junta de gobierno a reconsiderar esta decisión y a enfocar sus esfuerzos en proyectos que realmente fortalezcan la comunidad y conserven lo que los hace únicos. Como la conservación de otros elementos patrimoniales o el apoyo a iniciativas sociales.

Es momento de reflexionar sobre las prioridades y recordar que la verdadera riqueza de una hermandad radica en su historia y en el vínculo que establece con su pasado. La voz de la comunidad cofrade es fuerte, y es hora de que sea escuchada.