Los cofrades, como creyentes, tengamos este día como el comienzo de la semana más importante del año, que acaba con el día que da sentido a nuestra fe, el Domingo de Resurrección. Deseo que la Cuaresma haya sido fructífera, personal y grupal, que haya servido para preparar esta gran semana.
El cofrade debe de ser activo, si verdaderamente lo es y no se queda simplemente en lo estético. Hoy, más que nunca se necesita que estéis en salida, pero no solamente las Juntas de Gobierno, sino todos los hermanos de nuestras Cofradías. Pensad la capacidad de cambiar el mundo que poseéis, implantando el Reino de Dios.
No hay un partido político en nuestra ciudad que tenga el número de hermanos y hermanas que tienen la inmensa mayoría de nuestras cofradías; sin embargo, ¿damos esperanza?, ¿damos ilusión?, ¿damos caridad?, y cuando digo caridad, entiendo el acompañar a los desvalidos, acercarnos a los últimos de nuestra sociedad. Si no lo hacemos, perdonad, nos quedamos en lo externo, pero no abrimos nuestro corazón.
Si rezamos cada día el Padrenuestro, como dijo el Papa Francisco, de nada sirve si no lo interiorizamos, lo hacemos nuestro estilo de vida.
Esta reflexión no quiere decir que no valore el trabajo que se hace en las cofradías. Quizás muchos vecinos se quedan en los estrenos anuales, en nuestro rico patrimonio, pero hay muchas más cosas, esa espiritualidad que se refleja en esos espacios diferentes para los jóvenes, mucho menos agresivos que los que encuentran en la calle, que debemos cuidar como el gran valor actual de las cofradías. No puedo, ni debo, olvidar alabar dentro de esto las labores de caridad pura y dura, esa labor con los desechados en esta sociedad, ya sea personalmente o por medio de Cáritas. En eso está nuestra fe, sin ella, solamente quedará hipocresía, lo dice muy claramente en sus cartas San Pablo.
Estamos en unos tiempos donde las cofradías vuelven a ser la primera línea de la Iglesia, la vanguardia, como cuando comenzaron. Debemos recuperar nuestra esencia. Debemos acrecentar nuestra labor evangelizadora, en un sentido amplio, hay muchas facetas, no solamente las sacramentales, sino otras muchas como son las de los enfermos, la de los ancianos, la de las familias, y sobre todo la de los niños.
Por último, me permito pediros que los cofrades cordobeses, no solamente deis testimonios de fe en las calles con vuestros cortejos, que seguro que daréis lo mejor que podéis de todo porque así sea, sino también, que os preparéis para la Pascua de Resurrección y ello, acudiendo activamente a los Oficios del Jueves y Viernes Santo.
Por último, solo desearos un FELIZ DOMINGO DE RAMOS..





