La Hermandad de la Macarena ha procedido a la retirada del culto de la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, con objeto de someterla a una actuación de conservación y mantenimiento a cargo del equipo técnico dirigido por el profesor Arquillo Torres, tal como había sido previamente informado a los hermanos.
La imagen del Señor, que preside habitualmente la capilla del presbiterio de la Basílica de Santa María de la Esperanza, es una talla de vestir ejecutada en madera, obra del escultor y pintor Felipe Morales Nieto, quien en el año 1654 contrajo compromiso con la corporación para la ejecución de un conjunto escultórico compuesto por ocho figuras. Según consta en la escritura de concierto localizada en 1930 por Enrique Repetto en el Archivo de Protocolo, el acuerdo estipulaba: “una cabeza de Nuestro Señor Jesucristo con su cuello y hombros hasta medio pecho y sus manos con sus muñecas hasta el codo y sus pies y piernas hasta las rodillas y siete cabezas con sus pescuezos y manos de figuras de fariseos”.
La introducción de este nuevo Titular estuvo motivada por la reforma de Reglas que tuvo lugar ese mismo año, coincidiendo con el traslado de la Hermandad desde su sede fundacional, el Colegio de San Basilio, hasta la parroquia de San Gil. La imagen fue concebida para facilitar la meditación sobre el pasaje evangélico de la Injusta Sentencia de Muerte que dieron a Cristo Nuestro Redentor, según expresaba el articulado reformado.
Desde entonces, la imagen del Señor de la Sentencia ha sido objeto de una veneración creciente, especialmente por su serena representación del momento en que Jesucristo, solidario con el dolor humano, acepta el sufrimiento en el Pretorio. Esta expresión de humildad y dignidad ha consolidado su papel como referencia devocional para numerosos fieles, cuyo número se ha incrementado de manera sensible en los últimos años, acudiendo diariamente a su capilla para rendirle culto.
La Hermandad informará en su momento de la conclusión de los trabajos y de la restitución de la imagen al culto ordinario en su lugar habitual.





