Lo cotidiano, lleno de sencillez, es muchas veces el camino más adecuado para llegar a la excelencia, lo viene demostrando desde hace muchos años una hermandad «nueva» en el ámbito de nuestra senequista Córdoba, me refiero a la Hermandad de la Piedad de las Palmeras, que nos va dando lecciones a cada oportunidad que se le presenta. En esta ocasión a raíz de su última convocatoria de elecciones, que iniciaron el pasado 9 de abril y que finalizó el 7 de mayo.
Tras la votación, resultó elegido por unanimidad de los votantes D. Raúl Torres Ruiz, para un tercer mandato consecutivo. Y ya ha manifestado D. Raúl que busca consolidar la prolija obra social de la hermandad, y abordar el proyecto de la creación de una casa de hermandad.
La anterior hermana mayor Dña. Pilar Torrecilla infundió logros muy importantes a esta hermandad, entre lo que debemos recordar la incorporación del Cristo de la Piedad, obra del insigne imaginero cordobés D. Antonio Bernal, y la incorporación de la imagen de San Longinos Mártir en el paso de misterio, pero lo más importante fue su apoyo al fortalecimiento de proyectos sociales, especialmente la Escuela de Flamenco y el Comedor Escolar.
Lo que deseo destacar es que esta cofradía de barrio, desde el 2011 en que se integró en nuestra Semana Santa, a pesar de que en este su primer año la lluvia impidió su estación de penitencia, y que esperamos hasta el año 2016 su paso al interior de la Mezquita Catedral de Córdoba, ha roto muchos esquemas, algunos de ellos han pasado discretamente, cuando en realidad han sido hitos importantes, a modo de ejemplo, esta hermandad nombró en el 2019 a Gema Fernández Camino como la primera mujer capataz de la Semana Santa de Córdoba. El pasado año, 2024, la imagen de su nuevo Cristo presidió el Vía Crucis de las Hermandades en la Catedral.
Pero lo verdaderamente importante de sus peculiaridades, que la hacen destacar, es la importantísima obra social que sostiene en su barrio de Las Palmeras, destina prácticamente la totalidad de su presupuesto a ayudar a la comunidad, con medios propios y ayudados externamente alcanzan una suma cercana a los 30.000 euros anuales para esta finalidad, disponen y destinan a estos fines una Escuela de Flamenco, que es financiada por la Fundación Cajasur. Una Escuela de Música de la que se ha formado la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de la Piedad y que es apoyada por la Fundación Cajasol-La Caixa. Mantienen su campaña Pollos y Corazones de Córdoba, desde donde atienden anualmente a cien familias. Sus Almuerzos Solidarios, con la colaboración de la Asociación Cristo de los Faroles, Un Comedor Escolar, que iniciado por la hermandad y que en la actualidad gestiona el Ayuntamiento, para garantizar la alimentación a niños en los periodos vacacionales.
Y por si todo esto no fuese suficiente, vienen a votar todos a una, por unanimidad la continuidad de su Hermano Mayor, y ahí está el secreto «unanimidad» y «todos a una«, así se demuestra que las metas alcanzadas por esta hermandad de barrio, humilde, de nuestra ciudad, que no son ni pocos, ni poco importantes.
De cotidiano, me admiro de las cosas que se van haciendo con cabeza, con miras al futuro cercano y lejano, con miras a la formación, a la caridad y a la calidad de su estación de penitencia, me admiran y me gusta seguirla de cerca, es un placer para quien como yo la ha visto surgir de la nada, la he visto sufrir en sus inicios, su constante lucha por ser y estar, y la verdad que lo están consiguiendo, además con nota, creo que si siguen así, alcanzaran lo que ya son, un referente de la Semana Santa cordobesa, y un pilar fundamental en la vida de su barrio de Las Palmeras.
Enhorabuena D. Raúl Torres, enhorabuena a todos los hermanos y a seguir así con lo cotidiano, con «unanimidad» y «todos a una».





