La Hermandad Matriz califica de “extraordinaria” la Romería del Rocío 2025, subraya la masiva participación en un Año Jubilar inolvidable y obvia lo ocurrido con Villamanrique

Almonte concluye con júbilo una edición histórica de la romería, marcada por la solemnidad de los cultos, la afluencia de peregrinos y la emoción de una procesión que se prolongó más de nueve horas

Almonte, epicentro espiritual del universo rociero, ha cerrado con una profunda satisfacción la Romería del Rocío 2025, que ha sido calificada como “excepcional” por la Hermandad Matriz, organizadora y alma de esta cita multitudinaria que este año ha coincidido con la celebración del Año Jubilar Rociero. El presidente de la corporación, Santiago Padilla, ha valorado de forma «muy positiva» el desarrollo completo de los actos, destacando tanto el fervor colectivo como la logística impecable que ha acompañado a las celebraciones.

Una romería para la historia
Según ha señalado Padilla, esta edición ha sido “profundamente vivida, participativa y colmada de momentos de comunión fraterna”, subrayando el carácter singular de un Rocío en el que el Santuario ha ostentado el rango de Templo Jubilar de la Diócesis de Huelva. La celebración del Pentecostés se convirtió así en un evento de resonancia espiritual extraordinaria, enriquecido por símbolos y gestos de especial relevancia.

Entre los momentos más sobresalientes se encuentra la Misa Pontifical, celebrada este año en el paseo marismeño, un espacio abierto que ofreció una imagen inolvidable de la devoción rociera, con la marisma de Doñana inundada de agua como telón de fondo natural. La eucaristía fue presidida por el obispo onubense, Santiago Gómez Sierra, y contó con la participación de los simpecados de 127 hermandades filiales, a los que se sumaron, de forma extraordinaria, los de 22 hermandades agregadas por motivo del Jubileo.

Un altar cargado de símbolos y bendiciones

Padilla destacó especialmente la decoración del altar, concebida para resaltar el mensaje jubilar. En él se recreó con esmero la capilla de la Anunciación de la Iglesia Nacional Española en Roma, donde actualmente se encuentra el simpecado verde de la Hermandad Matriz. El Coro de la Hermandad del Rocío de Málaga fue el encargado de poner voz a una celebración que reunió también a representantes de las hermandades de las Vírgenes Coronadas de la diócesis.

Durante la misa se dio lectura a una carta del papa León XIV, quien envió su bendición apostólica a los rocieros, animándolos a dejarse “transformar por el Espíritu Santo para ser testigos valientes del Evangelio”. El Pontífice expresó su cercanía espiritual con los peregrinos y pidió la protección de la Virgen del Rocío sobre todos ellos.

Una procesión inolvidable bajo la luna de Pentecostés

La madrugada del lunes trajo consigo el instante más esperado: la salida de la Virgen del Rocío, que abandonó su ermita a las 02:42 horas para recorrer las calles de la aldea entre rezos, cantos y vítores. La procesión concluyó a las 12:32 del mediodía, tras más de nueve horas en las que la imagen fue portada a hombros por los almonteños, en un trayecto que se amplió ligeramente en la plaza de Doñana, permitiendo una mejor disposición de los simpecados y mayor fluidez en el desarrollo del cortejo. En cambio, la Hermandad Matriz no ha hecho mención alguna a la polémica de la madrugada cuando la Virgen pasó de largo por la casa hermandad de Villamanrique sin acercarse.

Presencia institucional y respaldo multitudinario

La Romería también contó con la visita del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, quien participó en la segunda jornada de la Presentación de Hermandades del sábado. Moreno no dudó en calificar el Rocío como «uno de los grandes emblemas de Andalucía ante el mundo» y una de las celebraciones populares más relevantes de Europa.

Desde la Hermandad Matriz se ha reconocido el impecable trabajo de coordinación del Plan Romero, así como la implicación de cuerpos de seguridad, sanitarios, voluntarios y administraciones públicas, cuyo esfuerzo conjunto ha permitido que la romería transcurriera con absoluta normalidad.

Regreso a Almonte: final simbólico de una devoción que no cesa

El broche final a esta edición llegó el martes por la noche, cuando el simpecado de la Matriz regresó a la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Almonte, en medio de una emotiva recepción popular. La hermana mayor, Isabel María Díaz, encabezó la comitiva, que entró en la localidad onubense poco antes de las 23:00 horas, acompañada por la escuela de tamborileros, la Banda Municipal de Música y cientos de vecinos que quisieron despedir un Rocío que, como recuerda la sabiduría popular, “en Almonte dura todo el año”.

Foto: Joaquín Corchero