A contracorriente | Bandas para una magna

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Las magnas, como las extraordinarias que son, se convierten en el escaparate perfecto para mostrar lo mejor de una hermandad. Y, entre ello, la elección de la banda cobra su importancia para dar la mejor medida de cuanto atesora la corporación. 

Y el caso de la Magna de Córdoba no es una excepción. Con más de treinta pasos en las calles de la ciudad cuando llegue octubre, habrá casi otras tantas bandas, que darán para elegir al aficionado a este apartado de las cofradías. 

El número sí que importa en el evento, ya que al ser elevado permitirá una afluencia sustancial de formaciones musicales de toda índole. Las habrá en el parámetro habitual de las que acompañan a sus imágenes en Semana Santa, pero también habrá que buscar a otras y ahí es dónde tendrán lugar situaciones prácticamente inéditas. 

Ya se conocen algunos de esos acompañamientos excepcionales y se aguardan los que están por anunciarse. En el primer apartado habrá escenas tan singulares como Pasión de Linares tras el misterio del Huerto, ya que el del Gitano no participará en la Magna. O la agrupación musical de El Arahal tras el Resucitado, mientras la del Cristo de Gracia (que se dividía entre esta hermandad y el Prendimiento) irá tras el misterio de los Salesianos. 

Una serie de movimientos, los que restan, donde las bandas de Sevilla cobrarán protagonismo y los anuncios y acuerdos se dividirán entre la Magna de octubre y la a semana Santa de 2026, cual ventana veraniega de fichajes.