A contracorriente | Eternidad, la marcha que cambió el paradigma

Cuando apareció The Wire, esa serie lo hizo para quedarse hasta en las facultades donde se estudia. Su relación calidad-éxito probablemente no sea la de otras como Los Soprano, pero The Wire transformó el paradigma, la construcción del relato hasta en la forma de mezclar a actores profesionales con quienes no lo eran. 

En su escala, hace casi década y media sucedió algo parecido con una marcha procesional, que llegó con la disrupción en su génesis y, con ella, despertar asombro y, en algunos casos, rechazo. 

Se titulaba Eternidad y la compuso el genio de la música procesional contemporánea, Sergio Larrinaga, junto a Manuel Jesús Guerrero. El fenómeno no fue inmediato, pero una vez asestó el primer impacto, ya nada volvió a ser igual. La evolución de la música procesional daba un salto de nivel y la inclusión de la pieza en series o campañas publicitarias son buena prueba de ello. 

“Eternidad se estrena en el 2011. Va camino de los quince años, que ya son años, y se sigue tocando como la que más. No creo que esta marcha se pierda en el tiempo. Para toda esa gente que piensa que ya con el tiempo se perderá, estoy seguro de que no ¿Se tocará menos? Igual que todas. Habrá épocas en que se vuelva a tocar más, segurísimo”, manifestaba el director musical de Rosario de Cádiz, Francisco Jesús Serén, en una entrevista a este medio. 

Y añadía “esta marcha, por algo trasciende y llega a una serie de personas que no tienen nada que ver con esto, que seguramente muchos de ellos no sean cofrades. Simplemente les transmite unas sensaciones, unas emociones… el casticismo de Andalucía, esa pasionalidad con la que entendemos las cosas en Andalucía que, a la vez, como dice la campaña, la manera en que te atrapa y te engancha aquí. Perfecto, bienvenido sea. A nosotros nos ha venido estupendamente en todos los sentidos”. 

De la mano de Eternidad llegó el cambio, como también lo hizo con la de su autor, ya que Larrinaga puso el genio de una época y, seguramente, habrá que aguardar mucho para encontrar una personalidad similar. Entre tanto, quienes critican la marcha suelen ser los mismos a los que disgusta que el tiempo camine deprisa y las propias cofradías hayan dado el salto a una sociedad que no se entiende sin todas esas aristas que aportan. Su música y marchas como Eternidad son la prueba fehaciente.