A contracorriente | Los catedráticos

Hay conceptos que, por más que pasen los años, no pasan de moda. También ocurre con ciertas expresiones, como la de “sentar cátedra”, que antes se resumía en el verbo pontificar y que se solía -y se suele- aplicar a aquel que opina diferente a uno mismo.

Y esa expresión, curiosamente, se empieza a utilizar para referirse a los Cofrades 24/7. Esto es, a quienes somos la cara visible de este serial cofrade donde nos reunimos y hablamos de aquello que nos va viniendo en gana.

No tenemos papeles. Por no tener, no los tenemos ni delante cuando estamos de tertulia y solo en los rankings llevamos apuntada la lista. De los otros, de los de haber estudiado, algunos tienen muchos y otros, como un servidor, menos.

Pero sí tengo clara una cosa, que algunos de los que nos denominan catedráticos tienen -a lo sumo- los mismos papeles que yo. Y , entre tanto papel, ya se me ha desordenado la idea de lo que iba a concluir.

Ah, sí, eso era: quienes sientan cátedra no presumen, sino que actúan y a esos no se les suele prestar atención y es de quienes, todos, deberíamos aprender.