Suspira el querubín por uno, o unos que acusan, que se chivan al profe pero para no ser mal vistos por sus compañeros lo hacen de aquella manera, qué parezca un accidente, qué parezca que lo ha hecho otro cuando dicen, cuenta, que presuntamente ellos lo hicieron primero.
Susurra el serafín un supuesto audio que navega por la red como el sonido de una corneta lejana, como si estuviera pidiendo a otros que se apunten a una asociación pública de fieles, cómo si eso fuera malo, cómo si fueran como esas cuadrillas de costaleros que se apuntan y luego van a votar cometiendo el terrible pecado de ser hermanos y tener ese derecho.
Suspira el ángel porque sabe que los que supuestamente quieren tocar esa marcha, muchos ya se dieron de alta en el pentagrama cuando mandaban los que ahora van de acusicas. Y suspira eso del justicia Señor pero por mi casa no.





