A contracorriente | Expertos en cartelería fina

“Más que buscar el valor artístico, estas obras deberían ayudar a la oración y devoción”. Esa es la opinión del arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses. No es la reflexión de un cualquiera, sino de un príncipe de la Iglesia, pues a fin de cuentas, de Sevilla al cardenalato hay un paso, aunque no todos los arzobispos lo han dado.

Pero, igual que le sucede al Papa en cuestiones que no atañen al magisterio, el mitrado hispalense no es infalible y se desconocen sus dotes de crítico de Arte. Si bien, en la entrevista concedida a Europa Press, Saiz Meneses se moja a cuentas del cartel de la Macarena de este año y del de la Semana Santa de Sevilla de 2024.

Dos obras que han generado polémica y las palabras del prelado no es que no puedan ahondar en ella o llevar a otra, mucho más preocupante. Pues a la oración y a la devoción puede llevar, desde una obra de Juan de Mesa hasta un templo neogótico. De manera que esa ambigüedad estudiada solo alimenta a los que están a un bando y a otro del cartel macareno.

Hubiera sido bastante más directo decir si le gustaban o no las obras y delimitar, ya puestos, que es lo que lleva a la oración y a la devoción. Pues en una interpretación periférica de sus palabras se podría deducir que la Iglesia es la que, en última instancia, es la que debería decidir sobre lo que deben o no deben pintar los cartelistas, ya sea una “estampita” del Nazareno de turno o un retrato costumbrista.

Sea como fuere, esa exégesis llega incluso a plantear la posibilidad de que la jerarquía es la del partido único que propugnan los estados socialistas o comunistas, y lo que hay detrás es sencillamente un cambio de de simbología. Es mucho pensar, desde luego, tanto como lo hacen los expertos en cartelería fina.