Sí, como lo leen, en España sobran los que se autodenominan españoles o ¿en qué país del mundo civilizado se ha visto que los habitantes que usan su gentilicio no sean unos fachas de cuidado?
Sí, somos fascistas de la más baja estofa por acudir a recintos deportivos e insultar al jugador del equipo contrario y desfogar así nuestras propias miserias, enarboladas en la piel de otro ser humano que no tiene la culpa de nada, ni siquiera de cobrar millones mientras la masa febril, que ni le da para llenar el carro de la compra, los jalea con las mismas dosis de odio que de amor profundo, sincero, pagano e ignorante.
Sí, somos pequeños aprendices de nazis cuando soltamos un chiste sobre una mujer, amén de ser más machistas que cualquier señor feudal de la Edad Media. Somos tan primitivos que aun hay quien suelta piropos a una chica guapa o aplaude un solo de una banda, otra desfachatez, otra ignominia.
No somos tan civilizados como algunos de nuestros vecinos de religión, que como no les gusta la nuestra, la que aun parece ser mayoritaria en este país de beatos, pues van y queman un templo. Decir lo contrario podría considerarse un delito de odio. Tanto como si te pegan una paliza para robarte y te da por decir que los asaltantes no eran españoles. Ya hay que ser facha.





