En los últimos años, hemos podido comprobar como la Semana Santa de nuestra geografía, ha salido de su zona de confort en cuanto al tema de la cartelería. Cada vez son más los consejos de hermandades y cofradías, así como las propias hermandades, las que precisan cambiar la línea, acomodada bajo mi punto de vista, de no darle importancia a la forma de anunciar una festividad tan importante, así como los cultos o las procesiones de sus titulares.
Estas mismas líneas escribía hace justo dos años, haciendo alusión a los carteles de nuestra Semana Santa. Y es que, aun habiendo un claro avance en el aspecto de cuidar la imagen y la presentación de cara al público, ¿dónde está el límite que no hay que pasar?
Hace recientemente unos días, se dio a conocer el cartel que presenta la Semana Santa de Sevilla, el cual ha tenido un gran impacto ante el público, no solo ya sevillano, sino de toda nuestra geografía andaluza y española. En él, la imagen de Cristo Resucitado con la imagen de un claro modelo, en este caso inspirado en el hijo del autor de la obra. Lejos de cuestionar la calidad artística, puesto que no se puede porque es indudable, ¿es lo que el público espera? ¿Choca con lo común, con la costumbre? ¿Será aceptado con el paso de los años?
Las opiniones son diversas, pero la opinión popular es que la obra no se acerca a nuestra forma de vivir la Semana Santa, representando la resurrección, sí, pero muy lejos de lo que vivimos cada primavera.
Recuerdo maravillosos carteles como el de la Semana Santa de Córdoba de 2020, ciudad que creo que siempre ha tenido un gusto exquisito para seleccionar las obras año a año que anunciarán nuestra Semana Santa; también, pasando al aspecto fotográfico, el de la Semana Santa de Granada del año 2019; y en Sevilla, el cartel de la Semana Santa también de 2019, una obra a la altura de la ciudad. No obstante, últimamente se está creando una línea quizá demasiado atrevida a mi modo de ver, donde se pierde la esencia de todo, y como no, creando polémica.
Nos quedan días aún para llegar a la tan ansiada Cuaresma, pero nos queda mucho que leer en las redes sociales sobre el tema.





